¿Ortega forever?

En el debate parlamentario que precedió a la aprobación —en primera legislatura— de la contrarreforma orteguista de la Constitución, el martes de la presente semana, sonó como un trallazo la frase “Somoza forever” que pronunció un diputado opositor, aplicándola a Daniel Ortega, habida cuenta de que el objetivo fundamental del cambio constitucional es asegurar la reelección ilimitada y la perpetuación en el poder del nuevo dictador nicaragüense.

La frase “Somoza forever” expresaba la aspiración del somocismo a permanecer perpetuamente en el poder y fue consigna popular de campaña electoral, en 1974, para la reelección del general Anastasio Somoza Debayle. Este, el tercero y último de los Somoza en el poder, había ejercido la presidencia en el periodo de 1967 a 1972 y por medio de un pacto y una farsa electoral se reeligió en 1974, igual que lo había hecho antes su padre, el general Anastasio Somoza García, en varias ocasiones.

Pero la consigna “Somoza forever” no surgió en 1974, para la campaña del general Somoza Debayle por su reelección presidencial. Según escribe el analista político y exdiplomático nicaragüense, Jorge Salaverry, en un ensayo publicado en noviembre de 2011 por la Fundación Ciudadanía y Valores, de España, la significativa frase de la aspiración somocista a eternizarse en el poder se proclamó por primera vez en los años cuarenta del siglo pasado.

En ese ensayo, titulado precisamente “En Nicaragua, ¡Ortega forever!”, Salaverry refiere que en esa época “el dictador Anastasio Somoza García hizo una visita a la ciudad de Bluefields, en la Costa Caribe de Nicaragua, donde, por ese entonces, el idioma inglés se hablaba más que el español. Mientras el dictador pronunciaba un discurso, un exaltado partidario suyo aprovechó una pausa para gritar a pleno pulmón: “¡Somoza, forever!” (¡Somoza, para siempre!). El campechano dictador sonrió complacido, tomó nota, y el somocismo se quedó en el poder por 43 largos años”.

En la actualidad, por lo menos hasta hoy ni siquiera los más exaltados orteguistas han gritado la consigna Ortega forever, o Daniel para siempre, pero es obvio que la sienten en su corazón y saben que tal es el objetivo supremo de su caudillo. Ortega ha manifestado con mucha claridad su desprecio a los principios de la alternancia en el ejercicio del poder y de las elecciones libres y limpias como medio civilizado para cambiar gobiernos, así como su aspiración a detentar el poder hasta el final de sus días.

El dictador Somoza Debayle, desde mucho antes de 1974 ya había demostrado su intención de emular a su padre en el propósito de permanecer para siempre en el poder, por medio de la reelección presidencial y el fraude electoral. Para eso acordó el pacto de marzo de 1971 con el partido conservador, como consecuencia del cual en mayo de 1972 entregó formalmente el poder a una junta de gobierno provisional, promovió la aprobación de una nueva Constitución en 1974 y, mediante una farsa electoral, se hizo reelegir el 1 de septiembre de ese mismo año.

El resto de la historia de Anastasio Somoza Debayle —quien cayó violentamente del poder igual que antes cayeron todos los gobernantes de Nicaragua que pretendieron permanecer para siempre en el poder, por medio de la reelección y el fraude electoral—, es muy conocido. Es una diáfana lección que por soberbia e insensatez Ortega y los orteguistas se resisten a aprender y aprovechar.

COMENTARIOS

  1. chocoyo nica
    Hace 13 años

    Lamentablemente en Nicaragua nunca vamos a aprender las lecciones que la historia nos ha dado y volvemos a caer en los mismos errores, de nada vale la muerte y sacrificio de miles de nicaragüenses por que al final siempre habrá un fulano que querrá perpetuarse en el poder haciéndonos creer que sin el no somos nada y para colmo tontos y vivos que se lo creen y se aprovechan y lo alientan.

  2. fernando
    Hace 13 años

    YES, SIR!.

  3. Ruben Reagan
    Hace 13 años

    Wow que anectoda mas educativa la que este amigo nos ensena en su articulo , felicidades !!! pero la hostoria se repite el pobre pais le falta mucho de evolucion .. dberia ser Nicaragua el que cualquier presidente se convierte en dictador forever….

  4. rigoberto
    Hace 13 años

    Lamentablemente la condicion del pais lo demuestra,somos el segundo pais mas pobre de America,no es de extrañarse que la poblacion no sepa de las intenciones de los dictadores,un pueblo poco educado,poco estudiado no sabe como defenderse de los dictadores,estos en lugar de dar trabajo al ciudadano hace regalias como productos basicos para mantenerlos asu favor,por que si este ciudadano se educara o profesionalizara se daria cuenta que el estado no regala sino que esta en la obligacion .

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