NOEL AMILCAR GALLEGOS
Yolanda Jiménez Báez, de 50 años, y Arles Antonio Ortega Báez, de 24 años, madre e hijo que sus últimas horas de vida fueron de extremo sufrimiento, según dictamen forense escuchado ayer durante el juicio que se le sigue a los acusados del crimen, la abogada Verónica del Carmen Cruz Cuadra, de 30 años, y su esposo Mynord Alberto Ponce Urbina, de 24, cuyo juicio continuaba ayer en su recta final con un desfile de testigos a la hora de nuestro cierre, en el Juzgado de Distrito Penal de Masaya.
Según el testimonio pericial, Jiménez recibió dos disparos en la cabeza, uno con orificio de salida y el otro quedó alojado, cuyo proyectil fue sacado durante la autopsia que se les practicó a ambos cadáveres en el Instituto de Medicina Legal (IML). Arles recibió otro disparo sobre la ceja derecha con orificio de salida. A Benedicto Barraza, de 17 años y único sobreviviente, le extirparon el riñón derecho producto de la paliza recibida.
Este hecho de sangre tuvo dos escenarios, el primero en una casa de Campo Bruce, en Managua, y el otro en la comarca El Pochote, de Masaya. Tatiana Martínez, representante de la Procuraduría General de la República, y Juan Erling Jarquín, estuvieron atentos a rebatir los alegatos de la defensa.
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