La firma española Pronovias presentó en Nueva York una romántica colección de vestidos para el día que muchas mujeres consideran el más importante de su vida en que dan el “sí quiero” al amor de su vida, y que tuvo como escenario perfecto la centenaria iglesia Saint James.
Encajes franceses, bordados en pedrería dorada y plateada, espaldas desveladas cubiertas por transparencias en vestidos en su mayoría tipo sirena que destacan la figura de la novia, de talle imperio o drapeado, escotes de cuello en “uve” o que muestran los hombros o los clásicos de falda amplia caracterizan la colección Primer Amor de Pronovias.
Un elegante y juvenil vestido corto con bordados en pedrería dorada y de manga corta dio inicio al evento, en una noche muy fría de otoño, y que constó de veinte novias que desfilaron por la nave central de la iglesia.
Pronovias presentó desde los trajes más clásicos, como el de los cuentos de hadas con el que cerró el desfile, compuesto por una amplia falda, un velo muy largo y que fue el único complementado con una corona.
También se pudieron ver trajes más modernos como el que abrió la pasarela y los que siguen la tendencia con pronunciados escotes en la espalda bajo una elegante transparencia, blancos o dorados.
Ver en la versión impresa las páginas: 5 B