Fortalecer la institucionalidad del sector de microfinanzas en Nicaragua es el enfoque a corto plazo de Asomif, que considera un signo de sanidad el hecho que la mora en general es del cinco por ciento. LA PRENSA/ J. TORRES.

Produzcamos sigue limitando a las IMF

Solo tres Instituciones de Microfinanzas (IMF) han logrado obtener recursos del estatal Banco de Fomento a la Producción (Produzamos) para ser canalizados vía microcréditos a los sectores productivos. La queja persiste del sector contra las sobreexigencias de garantías y los mecanismos que utilizan en el Produzcamos que hace “inaccesible” obtener la plata para intermediarla.

Lucía Navas

Solo tres Instituciones de Microfinanzas (IMF) han logrado obtener recursos del estatal Banco de Fomento a la Producción (Produzamos) para ser canalizados vía microcréditos a los sectores productivos. La queja persiste del sector contra las sobreexigencias de garantías y los mecanismos que utilizan en el Produzcamos que hace “inaccesible” obtener la plata para intermediarla.

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Asomif cumple el 27 de noviembre próximo 15 años de haberse constituido. Actualmente agrupa a 21 entidades del sector microfinanciero y financiero del país.

El balance de estos años es que han contribuido a impactar en mejorar las condiciones de vida con los microcréditos concentrados principalmente a los sectores productivos y comercial.

Asomif reconoce que aún le falta recuperarse por completo de la crisis, ya que la cartera crediticia llegó a 246.1 millones de dólares, mientras que hasta junio de 2013 fue de 157 millones de dólares.

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La Ley de Fomento y Regulación de Microfinanzas, aprobada en 2011 y vigencia desde 2012, establece que el sector de microfinanzas puede acceder hasta el cincuenta por ciento de la cartera del Produzcamos. La Asociación Nicaragüense de Instituciones de Microfinanzas (Asomif) no dispone de datos sobre el monto económico que las tres IMF han obtenido del Produzcamos.

Una de estas es MiCrédito, que lleva dos desembolsos que totalizan 1.5 millones de dólares. Pero Verónica Herrera, gerente general de la entidad, cuestiona que el banco estatal mantiene una rigidez extrema para aprobar el fondeo.

“Se exige que las garantías del crédito tiene que inscribirlas el cliente, la microfinanciera y el propio Produzcamos, y liberar esas garantías cuando los clientes cancelan es un proceso bien traumático”, afirma Herrera.

Ese requerimiento eleva los costos operativos porque Herrera afirma que cada trámite de inscribir y liberar cada garantía cuesta 600 córdobas en promedio.

Para las IMF “lo positivo” del financiamiento del Produzcamos es la tasa de interés que cobra, que anda entre 6.5 y 7 por ciento, lo cual se relaciona a que los recursos disponibles son de préstamos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), para impulsar el microcrédito productivo en Nicaragua.

SIBOIF A REVISAR

El argumento del Banco Produzcamos a las IMF es que se apegan a las exigencias de las normas de la Superintendencia de Bancos y Otras Instituciones Financieras (Siboif). Por ello Asomif quiere sentarse con las autoridades de la Siboif y del Produzcamos para revisar esas normas a fin de que se flexibilicen.

Fernando Guzmán, presidente de Asomif, señala que incluso la Comisión Nacional de Microfinanzas (Conami), rectora del sector, les apoya en ese punto. Proponen que se acepte el mismo procedimiento que el resto de organismos de fondeo.

“A ellos solo presentamos el listado de cartera, certificados por un auditor y probado por la junta directiva (de la IMF), que es el respaldo de garantía al préstamo que recibimos”, explica Guzmán.

Asomif buscará que la Siboif, la Conami y el Banco Central de Nicaragua, revisen las políticas para autorizar a las instituciones de microfinanzas captar depósitos del público, sin tener que transformarse en financieras reguladas. Asimismo, revisar todas las políticas de cara a potenciar el microcrédito en el país.

Economía Produzcamos Siboif archivo

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COMENTARIOS

  1. isabel
    Hace 13 años

    Las finacieras o llamadas microfinancieras son negocios, que sus socios ocupen su propio dinero y no el del Estado para prestar dinero por el que cobran intereses superiores a los de los bancos privados. Están igual que muchos urbanizadores, que quieren que el gobierno ponga el dinero, les exonere de impuestos, les venda tierras a precio de guate mojado, etc., para construir casas que después venden a precios escandalosos.

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