Humberto Galo Romero
El Acuerdo de Asociación entre Centroamérica y la Unión Europea es una oportunidad para ayudar al incremento comercial, pero también plantea varios retos en materia de diálogo político y cooperación, que son los otros dos pilares que integran este acuerdo.
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“Lo que más quisiéramos es que el AdA no sea un acuerdo de libre comercio más, sino que realmente pueda convertirse en una oportunidad para cambiar el modelo económico productivo de la región”, declaró Haydeé Castillo, coordinadora regional del Foro de Mujeres para la Integración Centroamericana (Fmica).
A juicio de Castillo, este reto se vuelve un poco más complejo cuando se traslada al escenario de la integración económica de la región, debido principalmente a la nula existencia de políticas públicas que promuevan mayor inclusión de las mujeres en materia educativa o de asistencia tecnificada para elaborar productos con un valor agregado.
“La Unión Europea demanda mucha calidad en los productos y si no se establecen políticas adecuadas, se continuará exportando solo materia prima y generando mayor empleo informal, especialmente femenino, por qué no pensar que podríamos exportar embutidos, frutas procesadas o quesos”, dijo Castillo.
SE DEBE INVERTIR
Esa es una postura compartida por Ivo Gombala, jefe adjunto de la delegación de la Unión Europea en Nicaragua, Costa Rica y Panamá.
“Desde el punto de vista del AdA vía diálogo político y vía cooperación nos interesa que se dé el empoderamiento de las mujeres y también para que se respeten sus derechos”, dijo Gombala.
El diplomático mencionó que “cuando se habla de industria en Nicaragua se traduce en agricultura lo que se vende, lo que se exporta es ante todo materia prima, casi sin valor añadido y francamente ese no es el futuro del país”, dijo.
Por ello Gombala sostiene que se necesita destinar recursos para invertir en mejorar la calidad y la oferta de los productos que se elaboran en la región misma, ya que el acuerdo ha suscrito entre dos bloques geográficos. “Otro desafío tiene que ver con la integración económica de Centroamérica, no entre la Unión Europea con Nicaragua o con Honduras solamente, nos interesa el vínculo con toda la región”, añadió.
Por su parte Azucena Castillo, gerente general de la Asociación de Productores y Exportadores de Nicaragua (APEN), externó que en esta organización en conjunto con la Unión Europea se han estructurado programas que permitan insertar a las pequeñas empresas en los procesos de mejoras tecnológicas (certificaciones, etiquetados, mercadeo) todo con el propósito de exportar.
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