El Gobierno de Venezuela multó ayer con 535,000 bolívares (84,920 dólares) a la filial local de la automotriz estadounidense General Motors por presunta “usura” en la venta de repuestos.
La multa fue impuesta después de una inspección realizada a la empresa en el marco de la lucha contra las alzas de precios en la economía declarada por el Gobierno.
«Estamos hablando de la multa más alta que procede por estos casos”, dijo el ministro de Industria, Ricardo Menéndez.
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