El japonés Koki Kameda parecía tener todo listo para una cómoda defensa ayer en Corea del Sur.
Pero sufrió más de lo necesario, hasta imponerse por decisión dividida al coreano Jung-Oh Son, en una cartelera que tuvo como escenario el Gran Hotel de Jeju, Corea del Sur.
Kameda empezó dominando la pelea, pero poco a poco el peleador coreano fue creciendo en su boxeo, lo envió a la lona en el décimo y hasta le provocó un corte en una de sus cejas.
Kameda sobrevivió amparado en sus condiciones físicas, ganando en dos tarjetas 114.5-114 y 115-112, perdiendo una tercera 115.5-113.
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