En esa propiedad había sembrado café, maíz y frijoles, árboles frutales y hortalizas, por lo que el abogado somoteño Gary Bayres Urbina dijo que procederán a demandar por daños y perjuicios a Mario de Jesús Montalván, quien se lucró de la finquita, dejó sin trabajo y metió presa a Elduvina Espinoza Rocha.
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WILLIAM ARAGÓN
La campesina Elduvina Espinoza Rocha ha logrado ver una luz de esperanza en su vida al haber recibido la noticia de que el juez Rigoberto Córdoba, del Juzgado del Distrito Civil en Madriz, resolvió en días recientes que la finquita de dos manzanas, de la que fue despojada con engaño por su exmarido Mario de Jesús Montalván Olivas, le será devuelta y ya no seguirá posando.
Espinoza Rocha heredó de su madre la propiedad ubicada en la comunidad de Las Brisas, en el municipio de San Juan de Río Coco, en el departamento de Madriz. Su exmarido, al regresar de Costa Rica, donde se había ido a trabajar, le dijo que le darían un préstamo para sembrar y que necesitaba las escrituras de la finquita para ponerla como prenda hipotecaria.
Meses después, Mario de Jesús la desalojó por la fuerza argumentando ante las autoridades policiales y judiciales de San Juan de Río Coco, que Elduvina le había cedido la propiedad porque se iba con otro hombre, por lo que fue procesada y condenada a dos años de cárcel. Después de cumplir la pena fue demandada por pensión alimenticia por dos de sus hijos adultos influenciados por su padre, con quien conviven.
PROPIEDAD VENDIDA
El licenciado Gary Bayres Urbina, abogado de Elduvina Espinoza Rocha, explicó que el juez del Distrito Civil de Madriz, Rigoberto Córdoba, ordenó en su fallo la cancelación de la escritura pública adjudicada con engaño y con la falsificación de documentos a Mario de Jesús Montalván, quien hasta ya había vendido la finquita.
TAMBIÉN FALLECIÓ UNA HIJA
La campesina Elduvina Espinoza Rocha, quien ha vivido en carne propia la violencia física y psicológica en su hogar, sufrió también la desgracia de no haber asistido a una de sus hijas, quien murió de una enfermedad terminal en el centro asistencial de San Juan de Río Coco, porque en ese entonces se encontraba detenida cumpliendo una pena de dos años de cárcel.
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