Managua/ACAN-EFE
Políticos expresaron hoy su confianza en que Colombia terminará aceptando la sentencia emitida hace un año por la Corte Internacional de Justicia (CIJ) que definió los límites marítimos entre Nicaragua ese país.
«Las cosas van a ir bajando poco a poco (en Colombia), y el pueblo colombiano tendrá que ir asimilando la realidad de que esas aguas fueron, son y serán nicarag enses», declaró a Acan-Efe el actual diputado y secretario de relaciones internacionales del gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), Jacinto Suárez.
Suárez, también presidente de la Comisión del Exterior de la Asamblea Nacional, argumentó que el fallo es «irreversible», que «no tiene retroceso» y «tiene que ser cumplido».
«Es difícil para un país, como Colombia y para los colombianos, tragarse lo que en derecho nos correspondía, pero tarde o temprano lo van a tener que aceptar», señaló, por su lado, el excanciller y actual diputado opositor, Eduardo Montealegre, a Acan-Efe.
«Obviamente ellos (Colombia) están inmersos en un proceso electoral y como sabemos todos que este tipo de cosas siempre salen y florecen cuando hay momentos electorales, pero lo van a tener que aceptar», consideró.
Para el jefe del grupo parlamentario sandinista, Edwin Castro, Colombia no ha tomado «una posición seria internacional de acatar».
«Es un fallo que es de ineludible cumplimiento. Nadie pretende en derecho internacional no acatar los fallos de la Corte», argumentó el legislador.
Para el secretario de Relaciones Internacionales de los sandinistas, la posición de Colombia «ha sido, a veces, hasta contradictoria, pero obedece más bien a cuestiones de política interna».
«No puede de ninguna manera un Estado que se sometió al juicio de la Corte, después decir que no la cumple», observó Suárez.
Hace un año el máximo tribunal de las Naciones Unidas definió los límites marítimos de Nicaragua y Colombia en el Caribe, dejando bajo soberanía colombiana siete cayos del archipiélago de San Andrés, cuyas islas mayores ya se habían concedido a Bogotá en 2007.
En dicho fallo, que Colombia considera «inaplicable», la Corte también otorgó a Nicaragua una franja marina en esa zona que Bogotá calcula en unos 75,000 kilómetros cuadrados y Managua en más de 90.000 kilómetros cuadrados.