Lucía Navas
El Instituto de Procompetencia presentó esta mañana dos estudios sobre los principales obstáculos que las empresas se interponen para disminuir la competencia o afectarse entre ellas dentro de los diferentes eslabones de la cadena productiva de las pequeñas empresas, específicamente en los sectores de madera muebles, leche fluida, panadería y bar-restaurante. También presentaron un segundo estudio sobre el impacto de las cadenas de supermercados asentados en zonas populares.
El primer estudio destacó que los contratos de exclusividad que los bares, restaurantes y panaderías tienen con sus proveedores de insumo limitan que los consumidores adquieran una marca determinada por ese compromiso que existe. Además, en el sector de madera y muebles, se detectó que el 77 por ciento de los talleres adquieren de forma ilegal, comprando a motosierristas la materia prima debido al desabastecimiento interno por la falta de madera legal y de calidad.
Otro de los aspectos destacados por Procompetencia es que, en el sector de los lácteos es el presunto abuso en cuanto al dominio en los centros de acopio, ya que se ha instaurado una practica de establecer la cuota básica por el acopio.
El segundo estudio sobre el impacto de los supermercados destacó que las pulperías han logrado sobrevivir porque las pulperías venden al menudeo, dan crédito al consumidor, tienen flexibilidad de horario y son una ventana de socialización para el consumidor.