Lucía Navas
Los grupos bancarios que operan en Nicaragua entran con fuerza a cotizarse en la Bolsa de Valores de Nicaragua (BVDN). El Banco de Finanzas (BDF) y el Banco de la Producción (Banpro) se preparan para iniciar la emisión de bonos de inversión con el fin de fondearse, sumándose así al Banco de América Central (BAC-Nicaragua) que desde octubre ofrece este tipo de instrumentos.
Raúl Amador, presidente del Grupo Invercasa, explicó que entre Banpro y BDF suman 55 millones de dólares en nuevos bonos de inversión que se cotizarán en el mercado bursátil.
BAC-Nicaragua salió a la bolsa con una primera emisión de diez millones de dólares en papel comercial y bonos a través del puesto de bolsa BAC Valores. colocó rápidamente su primera oferta pública. Todo fue transado y fueron en tres condiciones: a un plazo de dos años, con rendimiento de 5.25 por ciento anual, una segunda oferta a un plazo de 18 meses, con rendimiento del cinco por ciento anual, y la de un año de plazo, con una tasa de 4.75 por ciento anual.
El Programa de Emisión de Títulos Valores de Renta Fija de BAC-Nicaragua es por un monto máximo autorizado de cincuenta millones de dólares.
2,470 millones de córdobas estaba originalmente previstos a emitirse en deuda pública interna.
100 millones de dólares es la meta de colocación en bonos de la República de Nicaragua para 2014.
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BANPRO Y BDF DEFINEN
En el caso de Banpro fue aprobado hace tres semanas por la junta directiva de la Bolsa de Valores para ofertar este tipo de instrumentos de financiamiento y tiene previsto emitir cuarenta millones de dólares.
Para concretar su participación en el mercado bursátil, Banpro debe finalizar el proceso de autorización en la Superintendencia de Bancos y Otras Instituciones Financieras (Siboif).
Luis Rivas, gerente general de Banpro, explicó a LA PRENSA que “creemos que sí haremos una emisión”, pero aún analizan las condiciones del mercado para definir el monto de la primera oferta con la que debutarán en la Bolsa de Valores.
Una vez con la autorización de la Siboif, Rivas dijo que internamente en el banco se definirá el tipo de instrumento de la emisión y “a qué ritmo, en qué monto, en qué fechas y en qué plazos” lo ofrecerán a los inversionistas.
“Todavía hay bastante volatilidad en las tasas de interés en las instituciones que nos prestan dinero. No hay diferencias muy marcadas por qué fuentes de fondeo nos vamos a ir, si por el lado de los bonos, si por el lado de préstamos de instituciones financieras”, refirió Rivas.
Lo que está claro es que BDF y Banpro, en su incursión a la Bolsa de Valores, buscan ampliar la diversificación de sus carteras de fondeo.
El BDF igualmente ya está autorizado por la junta directiva de la Bolsa de Valores de Nicaragua para emitir instrumentos financieros en ese mercado confirmó su gerente general, Juan Carlos Argüello. Los trámites para obtener el visto bueno de la Siboif están en marcha.
El interés es claro, dice Argüello, de BDF: “Yo trato de combinar las fuentes de depósitos tradicionales como son ahorro, certificados a plazos, cuenta corriente con fondos de afuera de líneas de crédito y le quiero mezclar con fondos de inversión”.
El banquero precisa que tener diferentes tipos de instrumentos de donde obtener recursos para intermediarlos vía créditos productivos, comerciales o financiar grandes proyectos de desarrollo es una ventaja “para depender menos de uno en particular”.
INSTRUMENTOS PRIVADOS TOMAN FUERZA
Raúl Amador, del Grupo Invercasa, celebró el ingreso fuerte que hacen los bancos en el mercado bursátil porque dinamiza la participación de empresas privadas y la disposición de diversas opciones para los inversionistas.
Refirió que las nuevas emisiones de papel de deuda privada se sumarán a los que ya ofertan las empresas Credifactor, Factoring y AgriCorp, que en conjunto suman unos 29 millones de dólares, y otros cuarenta millones que transa la estatal Empresa Administradora de Aeropuertos Internacionales (EAAI).
Si Banpro y BDF empiezan a colocar, en total se estarían moviendo en transacciones en la Bolsa de Valores unos 174 millones de dólares de capital privado.
“Lo que hace esto es demostrar que a través de la Bolsa de Valores podemos financiar los grandes proyectos de Nicaragua, conseguir mejores tasas, buenos inversionistas. La gente está entendiendo que la Bolsa de Valores es una herramienta poderosa para financiar su proyecto”, valoró Amador.
Los bonos o los papeles de inversión, si bien son negociados localmente, pueden ser adquiridos por empresas o inversores externos a través de los puestos de bolsa autorizados en el país.
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