GLoria Picón Duarte
[/doap_box]
El 18 de noviembre de 2012 más de 50 personas fueron golpeadas y torturadas en Nueva Guinea. Su delito: protestar contra los resultados electorales que el Consejo Supremo Electoral presentó en dicha municipalidad cediendo la Alcaldía al Frente Sandinista, pero a pesar de que algunos de ellos denunciaron los hechos en Asuntos Internos de la Policía Nacional y a nivel público narraron con detalles los vejámenes a los que fueron sometidos, la agresión sigue impune.
Seyron Ortega contó el 28 de noviembre de 2012 cómo miembros de la Policía de Nueva Guinea y civiles aliados con los policías lo golpearon con saña hasta hacerlo sangrar, además de burlarse de él.
“Me decían que si pringaba la pared de sangre me iban a poner a limpiarla con la lengua”, dijo al momento de la denuncia.
Ortega cuenta que después de la violencia hubo persecución política y buscaban pretextos para inculparlos por cualquier cosa. Actualmente la persecución ha disminuido, pero señala que no se les permite ejercer sus derechos plenamente, ya que hace dos días quisieron hacer una marcha cívica para pedir justicia por los hechos de hace un año, pero la Policía no se los permitió .
El joven junto con más de 50 personas, que fueron golpeadas y torturadas, redactaron una carta abierta para la primera comisionada Aminta Granera, jefa de facto de la Policía Nacional, en la cual le piden que recuerde que ha pasado un año desde que estuvieron en las instalaciones de Plaza El Sol para poner su denuncia y hasta ahora no han recibido respuesta alguna.
Además, recordaron que hubo muchachas abusadas sexualmente por sus oficiales en los pasillos y celdas de la estación de Nueva Guinea y hasta ancianos que fueron víctimas del abuso del poder; por reclamar sus derechos.
Ver en la versión impresa las páginas: 9 A