Amalia del Cid
MPeso podría recuperar en menos de cuatro años los siete millones de dólares que, según Haroldo Montealegre Sansón, gerente país de la empresa, se invirtieron en el sistema de pago electrónico del Transporte Urbano Colectivo (TUC) de Managua.
Según él, el contrato de MPeso debe ser abierto para que la Asamblea Nacional y la Contraloría General de la República cumplan con su deber de revisar los términos sobre los cuales se ha fundado. “Sin el contrato que establece los términos de la concesión todo lo que digamos es especulación. Ellos están queriendo burlar sus obligaciones escondiendo el contrato”, afirma el excontralor. Además, señala, existe la posibilidad de que una revisión revele vicios de nulidad, que llevarían a la anulación de un contrato de concesión.
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De acuerdo con datos del Instituto Regulador del Transporte del Municipio de Managua (Irtramma), diariamente se pagan unos 800,000 pasajes en la capital. Por cada uno, MPeso obtiene 0.16 centavos de ganancia, que en un año suman 46,720,000 córdobas. Eso significa que, sin incluir los gastos de operación, la empresa recuperaría en 3.77 años los 176,190,000 córdobas que supuestamente invirtió.
Las ganancias de la empresa, que tiene una concesión por 15 años, son “súper fabulosas”, considera Agustín Jarquín Anaya, excontralor de la República. A su juicio, “no es que el hacer un negocio con un servicio sea prohibido” y tampoco es malo que MPeso gane, “pero sí es realmente prohibitivo que lo haga en esa cuantía y a costa del bienestar y beneficio de la gente”.
“Se le ha provocado un daño grande a la población. El sistema es claramente deficiente porque ha privado el ánimo de lucro”, afirma Jarquín Anaya.
¿Y los beneficios?
La “modernización” del transporte de la capital solo deja ganancias para MPeso y para el Gobierno, señala Cirilo Otero, sociólogo y analista económico. Según él, el Gobierno se ha beneficiado a través de los pagos de la empresa a la Dirección General de Ingresos (DGI), el Ministerio de Fomento, Industria y Comercio (Mific), la Alcaldía y el Irtramma.
En cambio, dice Otero, el usuario en nada se beneficia, “pues la tarjeta no le permite una rebaja” y ni siquiera le garantiza un buen servicio.
Además, agrega, “lo que se necesita en Managua no es un cambio en la forma de pago, sino una mejora en el servicio de transporte”.
Para Otero, lo único positivo que podría tener el nuevo sistema es que a largo plazo puede contribuir a que la población ordene su presupuesto. Sin embargo, apunta, “en todos estos casos en que la gente ha perdido una cantidad enorme de dinero quien ha salido ganando ha sido la empresa MPeso y no ha dado ni una sola explicación convincente”.
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