Humberto Galo Romero
Al parecer el conflicto entre los productores ganaderos y la industria cárnica del país está lejos de solucionarse e incluso podría adquirir nuevas tonalidades si es que los productores cumplen sus amenazas de suspender la entrega de reses a los mataderos.
El encuentro que esperaba tener el fin de semana la Federación de Asociaciones Ganaderas de Nicaragua (Faganic) con el Gabinete de Producción y la Cámara Nicaragüense de Plantas Exportadoras de Carne Bovina (Canicarne) no se dio por la ausencia en el país del ministro de Fomento, Industria y Comercio, Orlando Solórzano.
Además Canicarne se niega a discutir el precio de compra del kilo de carne en canal caliente con Faganic, por considerar que es un tema de relación comercial entre particulares y no entre gremios.
“Ese sería un escenario lamentable que no convendría a ninguna de las partes”, expresó Giovanni Caprotti, tesorero de Faganic ante la posibilidad de que se concrete la suspensión total de la venta de ganado a los mataderos.
Para evitar eso, Caprotti espera que Canicarne acepte de una vez sentarse a negociar.
Faganic confía que esta semana se logre la reunión con el Gabinete de Producción, para resolver otros temas como el cobro del Impuesto sobre la Renta (IR) a la exportación de ganado en pie y la calibración de las básculas del pesaje de las reses en los mataderos.
Giovanni Caprotti, tesorero de la Faganic.
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