Félix Rivera M.
Fue diputada y transportista, pero su vida la entregó al magisterio. Por eso, los jinoteganos despidieron este fin de semana a su profesora María Emilia Picado Mairena, de 66 años.
Luego de varios infartos, Picado Mairena falleció este viernes y la iglesia Santa Gema, del barrio Carlos Rizo, resultó pequeña para la cantidad de personas que llegaron a darle el último adiós.
“Fue una madre ejemplar, que estaba pendiente de todo. De la finca, de los animales que habían en la finca, de nuestras unidades de transporte y por sobre todas las cosas, de su quehacer como maestra rural”, dijo Fernando Blandón Picado, uno de sus hijos.
“Para nosotros los transportistas es una gran pérdida la partida de la maestra María Emilia. Era la fiscal de la actual Junta Directiva de la Cooperativa de Transporte rural, San Cristóbal, era una persona bien activa que, por sus dotes de maestra y empresaria, tenía buenos contactos y roce con autoridades”, apuntó José Díaz Torres, miembro de dicha cooperativa de transporte.
La vocación de maestra la heredó de su madre, Teresa Mairena, y su tía, Antonia Mairena. Su hermana, también profesora, la describe como una “mujer incondicional, esposa, hermana, abuela, amiga de toda una sociedad, sin distingos de credo político y religioso, siendo una madre ejemplar por haber nacido un 30 de mayo de 1947”.
Sus primeros alumnos fueron los de la escuela Alfredo Alegría, de El Llano La Cruz, en Jinotega. En 1997 se desempeñó como directora del colegio La Salle de Jinotega y, posteriormente, fue nombrada como delegada municipal del Ministerio de Educación (Mined) en San Rafael del Norte.
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