Sergio León
“La madera viene saliendo de todos lados”, denunció Fox mientras formulaba un llamado a las autoridades públicas a ser constantes en su lucha por preservar el medioambiente.
[/doap_box]
Un grupo de personas, en Laguna de Perlas, Región Autónoma Atlántico Sur (RAAS), tratan de “salvar” el bosque que es arrasado cada día por los traficantes de madera.
La Fundación para la Autonomía y Desarrollo de la Costa Atlántica de Nicaragua (Fadcanic) entregó a más de 500 familias cocinas para ahorrar leña “y reducir la sobreexplotación de los bosques”, apunta Mynor Robles, miembro de esta fundación.
“Por ejemplo, si en la jornada de cocina se usan 12 rajas de leña por tiempo de cocina, con la cocina mejorada (ahorra leña) solo se usan cuatro y, además, permite que la cocción de la comida se haga más rápido. Eso lo confirman los beneficiarios”, sostiene Robles.
Según el funcionario de Fadcanic, esta estrategia de protección ambiental que han estado impulsando en Bluefields, Kukra Hill, Laguna de Perlas, El Rama y El Tortuguero, reduce la presión sobre el bosque. Además reduce la carga laboral de la mujer y los niños.
Kenneth Fox, exdirigente comunal de Laguna de Perlas, asegura que los bosques de ese municipio están siendo arrasados por traficantes de granadillo y otras especies.
“Hay un saqueo indiscriminado del granadillo. Es triste porque ya acabaron con la caoba y ahora van con esta especie, no hay ningún control. Muchas veces los gobiernos comunales extienden permisos, pero no supervisan. Los madereros entran y cortan todo”, lamenta Fox.
Ver en la versión impresa las páginas: 7 A