Dieciocho cadáveres fueron exhumados de varias fosas clandestinas en el oeste de México, tras la detención de 22 policías que confesaron haber facilitado información a una organización narcotraficante, afirmaron autoridades.
Algunos cuerpos mostraban señales de tortura y se encontraban en ocho fosas en la localidad de La Barca, cercana a un lago turístico, en el estado de Jalisco.
Los cadáveres exhumados no están identificados, pero dos agentes figuran entre estos, aseguró el funcionario.
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