Elízabeth Romero
¿Rebeldes o delincuentes? Grupos armados en el norte de Nicaragua. Así titula el sitio especializado en seguridad, InSight Crime, el último reporte dedicado a Nicaragua.
A través del análisis advierten el peligro de que grupos armados que operan en el norte del país sean vinculados con el tráfico de droga.
InSight Crime destaca que las autoridades nicaragüenses niegan la existencia de grupos armados con fines políticos, pese a los asesinatos de dos activistas del gobierno.
Se resalta la similitud de los asesinatos de Trinidad Cano y José Cruz López, en Jinotega. Ambos fueron baleados por hombres con uniforme militar.
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En su análisis, InSight Crime destaca la opinión del analista en temas de seguridad, James Bosworth, quien señala que “una de las amenazas a largo plazo es que estos grupos usarían el tráfico de drogas como una manera fácil de financiar sus operaciones”.
El experto aclara que hasta ahora la conexión entre los grupos armados y traficantes de drogas “es meramente especulativa”.
El sitio recoge que estos grupos, cuyos cabecillas alegan tener motivaciones políticas, son considerados delincuentes por el gobierno del presidente inconstitucional Daniel Ortega, pero estima que las convicciones políticas en sí mismas no niegan la posibilidad de la actividad criminal.
También retoma declaraciones vertidas por el especialista independiente en temas de seguridad, Roberto Orozco, en cuanto a que los grupos han pasado del uso de escopetas y rifles de caza al armamento de grado militar, lo cual a él le sugiere “un tipo de tráfico ilegal de armas que no se había visto en Nicaragua desde hace más de dos décadas”.
El reporte apunta que los lazos entre los grupos de la ex Resistencia Nicaragüense que operaban en la década del ochenta y el tráfico de cocaína, son bien conocidos.
InSight Crime cita a Orozco: “El narcotráfico mueve recursos suficientes para cooptar a estos grupos armados. Es un miedo que el narcotráfico puede ser el suministro de este tipo de armas, pero hasta ahora es solo un temor”.
El 17 de octubre pasado, el presidente de la Asociación Nicaragüense Pro Derechos Humanos y obispo de Estelí, monseñor Abelardo Mata, declaró a LA PRENSA el peligro de que la presencia de grupos armados en las montañas del país sea utilizado para el trasiego de armas y drogas.
“Por desgracia, usted sabe que el negocio de las armas, donde hay hambre, ahí cae otro temor terrible, como pastor, es de que si aquí se mezcla el trasiego de armas con drogas, será una descomposición total. Tengo temor porque el campesinado me habla con frecuencia de avionetas que sobrevuelan a baja altura y se sospecha o están tirando drogas o las armas. No sabemos”, dijo.
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