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Fábula al planeta

El escritor noruego Jostein Gaarder ( El Mundo de Sofía ) lleva años advirtiendo que es “urgente” actuar ante la mala salud del planeta. Una lucha en la que se muestra “optimista” y que batalla por primera vez a través de la literatura en un libro con toques de fábula, La Tierra de Ana .

El escritor noruego Jostein Gaarder ( El Mundo de Sofía ) lleva años advirtiendo que es “urgente” actuar ante la mala salud del planeta. Una lucha en la que se muestra “optimista” y que batalla por primera vez a través de la literatura en un libro con toques de fábula, La Tierra de Ana .

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“Cuando algo me preocupa, cuando quiero pensar sobre algo, necesito caminar por el bosque. Para poner el cerebro en movimiento necesito mover las piernas”, bromea Gaarder. Viene desarrollando este escritor noruego una continua tarea didáctica, a través de libros como “Me pregunto” o “El libro de las religiones”, en los que ha acercado cuestiones filosóficas al público juvenil haciendo accesible esta ciencia que permite “entender la vida y actuar con ética y moralidad”.

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“El cerebro humano está hecho más para las historias que para las enciclopedias porque las historias se acercan más a las emociones y a los sentimientos. Cuando se habla del medioambiente es fácil que te acusen de tener un tono moralista o políticamente correcto”, comenta Gaarder sobre un libro que se publicará en español el próximo jueves.

LA TRAMA

Aunque está pensado como una obra juvenil, La Tierra de Ana (Siruela) trasciende este ámbito y se postula como el libro de cabecera para adultos “de joven espíritu” y de hecho, sus páginas esconden la vitalidad de quien está inmerso en la pelea, de quien está dispuesto a hacer frente “al mayor desafío al que se enfrenta la sociedad hoy”.

Se ve obligado Gaarder (Oslo, 1952) a mantener el optimismo para continuar luchando por una causa que viene defendiendo desde hace tiempo a través de la Fundación Sofía. Una institución que él mismo creó y que otorga un premio anual dotado de 100,000 dólares a la labor más innovadora en favor del cuidado de la naturaleza.

“Tengo que decir que soy optimista porque estoy concienciado, preocupado por el desarrollo de la humanidad y porque quiero luchar, y para ello necesitas tener algo a lo que aferrarte. Por el contrario, ser pesimista implica ser vago, no tomar responsabilidades y entre los dos caminos prefiero el de la esperanza”, defiende el escritor en una entrevista con Efe.

En este libro Gaarder cuenta la historia de Ana, una joven “seria y curiosa” que tras vislumbrar en uno de sus sueños que en 2082 la Tierra perderá gran parte de su riqueza, intentará junto a su amigo Tomás prevenir la catástrofe. Una tarea en la que un antiguo anillo familiar, que ha recibido como regalo de cumpleaños, jugará un papel más importante de lo que aparenta.

Esta obra el optimismo que caracteriza al propio autor que defiende que las transformaciones son posibles y que “se está a tiempo” de invertir el proceso de desgaste del planeta.

Cultura fábula planeta archivo

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