“Esta situación perjudica a la directiva porque el diriambino toma ese día para ir con su familia a ver el juego, van niños, mujeres embarazadas y ancianos.
Pero cuando ven esos problemas, la gente ya no quiere ir, la taquilla se baja”, dijo Ángela Amalia Gutiérrez, exdirectiva del Diriangén, respecto a las peleas del domingo.
Gutiérrez señala que “cuando hay juegos fuertes, se hace una reunión previa con el jefe departamental de la Policía, se indican los lugares donde van evacuar los buses y a las personas, con el fin de estar preparados.
Incluso se habla con la barra, para prever todas estas situaciones”, dijo
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