Isidro Rodríguez Silva
Sus pobladores dicen que no son un barrio de León, sino una comunidad original, con una geografía y una cultura propia. El corazón indígena de Sutiaba es su plaza mayor, que se desprende verde y hermosa desde la colonial iglesia de San Juan Bautista.
Frente a la iglesia misma, separada solo por la plaza, vemos el nuevo Centro Cultural Sutiaba. Es un edificio nuevo, espacioso, de facciones arquitectónicas coloniales, que nació como una revitalización del pueblo indígena de Sutiaba, descendientes de los maribios, uno de los pueblos más evolucionados culturalmente y que se asentaron en la región noreste del Pacífico de Nicaragua.
La ciudad de León se ha convertido a nivel turístico en una ciudad cultural. En este sentido, el Centro Cultural Sutiaba viene a promover la rica cultura leonesa, criolla, indígena y mestiza, siendo parte vital del paisaje y la arquitectura de la ciudad. Pero esencialmente el rescate de la tradición cultural. María Mercedes Gómez está trabajando en la promoción de la danza nacional, pero también las que han desaparecido y son características de Sutiaba, como La yegüita , B ailes patieros y Los mantudos .
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Es por eso que una de las características esenciales de este Centro Cultural es generar un entorno que rescate el patrimonio de identidad indígena, apropiándose de nuevo del bien cultural por medio de los talleres artísticos que promueve el centro. Es decir, desde la danza folclórica, la música tradicional, la pintura primitivista, la alfarería, el tallado en madera y las artes plásticas, reconstruir una cultura de identidad, de conciencia colectiva, donde el pasado regrese a un presente, e impacte a una población social y espiritual.
Esteban Mercado, aprendiz de tallado en madera, asegura que le gusta el taller porque además de un ingreso económico significa continuar con la tradición del tallado de madera de Sutiaba.
Marco Antonio Morales Vanegas, quien vive cerca del legendario Tamarindón, instructor del taller, afirma que el tallado de madera va más allá de la construcción de muebles, destacándose los bustos de personajes, que esculpen de la madera del pochote.
El tallado de madera es tradicional de Sutiaba, continúa, yo lo aprendí de uno de los grandes maestros a como fue Arnulfo Balladares. La temática abordada es el sol, que ha sido el centro de las creencias místicas de los sutiabas y el busto del cacique Adiac. Finalmente asegura que el acabado es perfeccionista en cada uno de los detalles, y que eso lo diferencia de otros tallados del resto del país, que se han vuelto muy comerciales.
LA CULTURA INDÍGENA
Este espacio de la cultura indígena es para los jóvenes un centro para la educación y la recreación artística, son ellos los llamados a descubrir su identidad histórica social. Su pensamiento mágico y ritual.
El significado del sol en su simbología mística, danzas y costumbres desaparecidas. El taller de música es un ejemplo más del rescate de la identidad cultural de Sutiaba. Jairo Hernández, instructor del taller, basa su enseñanza en la ejecución de la mandolina y la guitarra en pro del rescate de la música folclórica y popular de Sutiaba.
“Muchas canciones —confirma Hernández Cáceres— recogen el entorno de nuestra comunidad, por eso tenemos un canto al Tamarindón, que es una mazurca en mandolina compuesta por mí. Soy Sutiaba es otra canción hecha por unos niños de la comunidad como examen final de un curso que imparten en el Centro Cultural Sutiaba. Uno de nuestros grandes cantautores, ya fallecido, Joaquín Hernández, hombre del campo, quien componía y cantaba, siendo canciones suyas El trailero y Cuánto sufro mi vida . En este taller utilizamos diferentes instrumentos musicales como la mandolina, la guitarra, el acordeón, el juco, la quijada de burro y las sonajas”.
Ver en la versión impresa las páginas: 6 B


