Elízabeth Romero
Un hombre denunció ayer que la Policía no solo lo capturó de forma arbitraria, sin orden de captura ni de allanamiento de la vivienda, y sin ninguna causa para aprehenderlo, sino que al llevarlo a las instalaciones policiales lo obligaron a desnudarse.
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“Me agarraron, me llevaron a la Estación Siete, me desnudaron, y ya desnudo me obligaron a hacer sentadillas (…), ya después me metieron a un cuarto”, relató Rodolfo Rugama, en el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh).
Rugama fue detenido junto a otro miembro de su familia para obligarlos a entregar a su hijo Gabriel Rugama, de 18 años, quien se había visto involucrado en un incidente donde un oficial de la Policía resultó herido.
“Me dicen ‘vos sabés adónde estás, tenés que decir para que aparezca’, y yo desconocía eso”, dijo Rugama.
Al tiempo que denunció que cuando a él lo condujeron esposado al Distrito Siete de la Policía fue bajo un amplio operativo policial en el que utilizaron patrullas motorizadas. Esto les permitió rodear al menos dos cuadras cercanas a su vivienda, como si se trataba de un peligroso delincuente, pese a que él y su hijo no tienen antecedentes delictivos.
El hombre acudió al Cenidh para solicitar acompañamiento en la entrega de su hijo a funcionarios de la Policía.
Esto porque el hombre teme algún tipo de represalia en su contra y sobre todo porque mientras estuvo en las celdas policiales afirmó que, las autoridades efectuaron algún tipo de tortura psicológica en su contra.
“Me estaban diciendo que si lo agarraban lo iban a desbaratar (…) que si es posible lo mataban”, sostuvo el denunciante.
Oficiales de la Dirección de Auxilio Judicial (DAJ) acudieron al Cenidh para retener al joven.
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