Las extensiones, los rizados y los tintes de pestañas se han convertido en un auténtico “boom”. Hoy se desean pestañas de infarto, con espesor y longitud a imagen y semejanza de Betty-Boop.
Prácticamente “la máscara de pestañas es el nuevo esmalte de uñas”, explica Elena Comes, quien asegura que “el color negro ha dejado de reinar en la mirada”.
Las extensiones de pestañas duran entre ocho y doce semanas, dependiendo del ciclo de vida de las pestañas naturales y del cuidado que se les procure.
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