José Moisés Girón, de 51 años, chofer de un bus urbano de pasajeros que fue asesinado ayer en el oeste de la capital de Guatemala, es el número 72 de trabajadores del transporte colectivo víctimas de la violencia en lo que va del 2013, según registros de la Policía Nacional Civil (PNC).
En su mayoría, los choferes se ven afectados por las extorsiones de pandillas juveniles. Girón recibió varios impactos de bala.
El bus se empotró en una vivienda y los pocos pasajeros que transportaba resultaron ilesos.
El Grupo de Apoyo Mutuo (GAM) de derechos humanos indica que la profesión de chofer es una de las más peligrosas en este país.
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