Lucydalia Baca Castellón
Hasta hace tres años Alejandro Otoniel García cultivaba una manzana de hortalizas que con dificultad colocaba en el mercado de su natal Jinotega. En 2010 su búsqueda de un comprador fijo lo llevó hasta Walmart, donde vendió 500 docenas de chiltomas. Actualmente suministra mensualmente un promedio de 49,000 lechugas, 5,000 repollos, 800 docenas de pipián y 30,000 libras de papa. La empresa lo premió como el mejor proveedor agrícola.
Tener un mercado fijo para su producción le ha permitido incrementar su parcela de una a 12 manzanas; pasó de tener dos empleados a 30, y compró un vehículo. Como García, otros 700 pequeños productores agrícolas y 150 ganaderos colocaron unos 66 millones de dólares en productos en los 80 puntos de venta que la cadena tiene en el país en 2012, dijo Eduardo García, gerente de asuntos corporativos de Walmart de México y Centroamérica, propietaria de los supermercados Palí, Maxi Palí y La Unión.
Del grupo de proveedores, algunas pymes como la de Telma Miranda, han logrado exportar sus productos a los países vecinos. Ella vende chiles en trozos, cebollita con chile y cebollines en vinagre en paquetes de 500 gramos. Amparada en los acuerdos del CA-4 envía mensualmente a Honduras unas 1,440 unidades, de las 12,000 que produce para la empresa.
Según Jorge Cordero, vicepresidente de desarrollo agroindustrial de la empresa, las exportaciones de productos locales hacia las tiendas de Walmart en el resto del istmo sumaron en 2012 unos 337 millones de córdobas. La empresa planea continuar desarrollando los programas de apoyo y financiamiento a los proveedores y que durante el 2013 las compras de frutas y verduras crezcan un diez por ciento.
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