ERNESTO ROGELIO LAUREANO VALLE
Por el kilómetro 21,
de la carretera a Masachapa: Unos niños con palas y tierra
tapan los baches de la vía asfaltada. Y a los veraneantes en
camionetonas
y a los microbuses de turistas piden un peso por su trabajo.
Con sus ojos expectantes
y con sus rostros esperanzados, yo solo pregunto:
¿Qué me da esa mano tendida que me pide? Y cuando la abro,
lo que veo es
el hoyo de la crucifixión en mi mano ¿Los estigmas del hijo del
hombre?
Bueno: ¡Yo solo preguntaba!
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