Cientos de veraneantes visitaron las playas del departamento de Carazo para escapar del inclemente calor, típico de la temporada. LA PRENSA/CARLOS HERRERA

Gran afluencia de veraneantes en Carazo

“No hay más espacio para parqueo adentro, por favor estacionese a la izquierda y camine hacia la playa”, fueron las palabras que Martha Ramírez y sus amigas le escucharon pronunciar a la oficial de policía que resguardaba el ingreso al balneario La Boquita, la más concurrida de las tres playas que existen en el departamento de Carazo.

Humberto Galo Romero

“No hay más espacio para parqueo adentro, por favor estacionese a la izquierda y camine hacia la playa”, fueron las palabras que Martha Ramírez y sus amigas le escucharon pronunciar a la oficial de policía que resguardaba el ingreso al balneario La Boquita, la más concurrida de las tres playas que existen en el departamento de Carazo.

Hasta el mediodía de este sábado, funcionarios del Instituto Nicaraguense de Turimo Intur, habían registrado el ingreso de al meno 10,000 visitantes, la mayoría provenientes de las ciudades aledañas al balneario: Diriamba, San Marcos, Jinotepe y departamentos como Managua y Masaya.

“Hay una disposición de que no se cobra la entrada a ninguna de las personas que visiten las playas que administramos”, refirió Estela Suárez, del Intur de Carazo.

Suárez manifestó que como era de esperarse la mayor afluencia de visitantes se ha dado durante los últimos tres días de la semana mayor, en la que la administración del local estima que las visitas al centro turístico superara las 50,000 personas.

Seguridad en todas las playas

Por su parte, el teniente de la Policía Nacional William Parrales, jefe de sector del balneario, declaro que se han destinado a cerca de 50 elementos para garantizar la seguridad de los veraneates tanto en la Boquita, como Casares y Huehuete, las tres playas que existen en el municipio de Carazo.

“Tan solo en la Boquita hemos destinado 25 elementos para garantizar la seguridad de los visitantes”, dijo Parrales.

De acuerdo a la explicación brindada por el oficial, en el centro recreativo se han registrado algunos incidentes menores, “hemos atendido algunas disputas entre veraneantes, también se han dado algunos robos, pero son incidentes menores en comparación al año pasado”, dijo Parrales.

El oficial también se refirió a las estrategias que han implementado para disminuir la incidentalidad en los accidentes de tránsito, en este sentido, Parrales explicó que se han establecido puntos de control a lo largo de la carretera y en las entradas de las playas.

“La orientación es no permitir que alguien ebrio conduzca, les hacemos las inspecciones al dejar el centro recreativo, si vemos que va bajo los efectos del alcohol le pedimos que designe a un conductor, en caso de no poder hacer esto, retenemos el vehículo y sus ocupantes”, señaló Parrales.

Cruz Roja atenta también

En tanto que la presencia de los miembros de la Cruz Roja también era notoria en los balnearios del departamento de Carazo.

Juan de Dios Sánchez, jefe de la unidad de salvavidas en la playa de Casares manifestó que en total la cruz roja nicaragüense desplegó a 50 elementos para atender las tres playas del departamento.

“Todo a transcurrido de manera normal, la gente ha acatado nuestras orientaciones y recomendaciones, solamente el viernes debimos efectuar un rescate múltiple (tres jovencitas), pero gracias a Dios todo salió bien”, expreso.

Parrales agrego que en los puestos de salvavidas también se ha dado atención a veraneantes que han sufrido heridas menores, tales como cortadas, raspones con piedras, suturas, y algunas picaduras hechas por insectos o criaturas del mar.

En tanto en la Boquita únicamente se han registrado cinco rescates, y un total de siete personas recibieron primeros auxilios por cortadas o bien por hinchazones provocadas por involucrarse en pleitos.

Comercio con pocas ventas

A pesar que la Boquita ha sido uno de las playas más concurridas durante esta semana, los comerciantes locales afirman que las ventas no han sido tan buenas como esperaban.

“La gente no está comprando la comida que estamos ofertando a pesar que los precios se han mantenido bajos”, manifestó Jacobo González trabajador del comedor Mar Bravio número 2.

De acuerdo a González, en promedio el precio de los platillos de pescado frito se cotizan en 120 córdobas, aunque este precio puede variar en dependencia del tamaño del pescado, pero aclaro que el más grande se vende en 200 córdobas.

“A pesar de ellos, la gente prefiere comprar solo el complemento, es decir, la bebida porque ya traen preparada su comida”, mencionó González, y agregó que en el caso particular de su negocio el mejor ingreso lo obtuvo el viernes santo cuando logro vender 15,000 córdobas.

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