Roy Moncada
El lago Xolotlán, como si fuera cesto de basura, recibe cada día excesivas cantidades de desechos producidos por la capital.
Si no es por medio de los cauces, que aun siendo limpiados cada año por la Alcaldía de Managua siempre tienen basura, es por todo el plástico y cartón que existe en las orillas del lago.
De los más de 86 millones de dólares que costó la Planta, Alemania donó 74 millones de dólares.
A la fecha Nicaragua es el único país que goza de una planta para tratar las aguas servidas. Algo que es opacado porque el lago Xolotlán se sigue ensuciando.
[/doap_box]
Pablo Blandón, habitante del costero barrio Rubén Darío, ubicado en el Distrito Uno, reconoció que creyó que la basura iba a desaparecer con el inicio de la campaña de limpieza que ejecuta desde hace más de mes y medio la comuna. Se equivocó, por más que quiera todavía no vive bonito.
Blandón dijo que desde hace décadas en el fondo de su barrio existe ese basurero costero. “Le hemos pedido a la Alcaldía que lo limpie, pero no lo hace. Esa basura, de tanto estar allí al final se va al Xolotlán”.
En 2009, con dos años de retraso, el Gobierno central inauguró la Planta de Tratamiento de Aguas Servidas de Managua, la que procesaría la basura y las aguas residuales de la capital.
La planta funciona desde 2009 a la fecha y costó más de 86 millones de dólares, la mayoría del dinero otorgado por la cooperación alemana, funciona.
Sin embargo el Xolotlán continúa tragándose todo tipo de desechos que hay en los cauces capitalinos.
Ruth Selma Herrera, directora del Instituto de Desarrollo Empresarial Asociativo (Ideas), y exdirectora de la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (Enacal), lamentó que la limpieza del lago sea a medias. Por un lado la planta procesa las aguas servidas, realiza su trabajo, pero por otro los desechos no paran de llegarle al lago por medio de los cauces.
LA PRENSA realizó un recorrido por algunos barrios costeros y constató la suciedad que existe en estos. Además que la parte final de los cauces de Managua todavía está repleta de sedimentos.
A partir de 1927, fecha en que el lago Xolotlán empezó a recibir todo tipo de desechos de los capitalinos, las aguas han empezado a ser menos aptas para el contacto con las personas. Aun así la pesca existe en este cuerpo de agua contaminado.
Ver en la versión impresa las páginas: 3 A