Grecia/AP
Pequeños artefactos explotaron en las oficinas de tres prominentes políticos conservadores en Grecia, el martes por la tarde, lo que ocasionó que algunos empleados quedaran atrapados brevemente por los incendios que siguieron a las detonaciones, informaron las autoridades.
Los ataques ocurrieron en intervalos de unos cuantos minutos en Salónica, la segunda ciudad más grande de Grecia. Los autores usaron pequeños contenedores de gas para cocina.
El funcionario de bomberos de la ciudad, Manolis Tsolakis, dijo que uno de los ataques apuntó contra la oficina privada del viceministro de desarrollo, Stavros Kalafatis, donde un incendio causó destrozos graves a un inmueble de ocho pisos. Dos empleadas saltaron al séptimo piso para escapar del fuego.
«El incendio se propagaba cuando las dos mujeres salieron», dijo el funcionario. Una de las empleadas recibió atención médica en un hospital, tras lastimarse una pierna, dijeron funcionarios del servicio de bomberos.
Cerca de ahí, los bomberos debieron rescatar a cuatro personas en los lugares de los otros ataques, frente a las oficinas de los legisladores conservadores Giorgos Orfanos y Costas Gioulekas. En esas oficinas hubo destrozos menos graves.
Los tres políticos son integrantes del partido Nueva Democracia, de centro-derecha, que encabeza la coalición gubernamental de Grecia, formada después de las elecciones generales de junio pasado.El vocero gubernamental Simos Kedikoglou consideró que los ataques constituyeron actos terroristas.
«Los dinamiteros embozados no toman las decisiones en una democracia. Es el pueblo quien lo hace», dijo. «Los actos de terrorismo no afectarán al gobierno. Sólo confirman que estamos en el camino correcto».
Los ataques con bombas pequeñas y artefactos incendiarios se han vuelto comunes en Grecia, y suelen ser perpetrados por grupos anarquistas y de extrema izquierda. Los políticos han sido el blanco más frecuente desde que el país es asolado por una crisis financiera.