Las cartas sobre la mesa

Dar a conocer las “voces silenciadas de la generación de los ochenta” fue la razón principal que motivó a los antólogos Carlos Calero y Carlos Castro Jo reunir versos de 23 poetas, y publicarlo en Las cartas sobre la mesa , Antología Generación de los ochenta, Poesía nicaragüense.

Arnulfo Agüero

Dar a conocer las “voces silenciadas de la generación de los ochenta” fue la razón principal que motivó a los antólogos Carlos Calero y Carlos Castro Jo reunir versos de 23 poetas, y publicarlo en Las cartas sobre la mesa , Antología Generación de los ochenta, Poesía nicaragüense.

Sobre los años ochenta hay pocas publicaciones de estos poetas en lista, se conoce la antología Panorámica de la Literatura Joven de Nicaragua, 1986, Nicaragua: 20 poetas y un siglo, 1988; y en la Antología de poesía femenina de Nicaragua, 1989, entre otras antologías generales o selectivas donde aparecen algunos poetas dispersos.

Para Carlos Calero, el criterio que primó fue el de “reunir la mayor parte de las voces que estaban silenciadas en un solo volumen”. Este esfuerzo los llevará a publicar una segunda edición, resolviendo en tiempo y forma los envíos, las localizaciones y autorizaciones de los poetas que deseen aparecer, explicó. Del mismo criterio fue Carlos Castro Jo, otro de los antologadores.

“Puede que algún poeta no se sienta cómodo con esta selección y opte por no aparecer, aunque sus publicaciones se hayan consolidado en la década de los ochenta”. Por lo que  esperan ampliarla con otros nombres como Félix Navarrete,  Emilio Zambrana, Alejandro Bravo, Juan Chow, y Ninfa Farrach, entre otras voces de la época.

Sobre este trabajo de  recopilación el poeta Anastasio Lovo, presidente del Centro Nicaragüense de Escritores, dice que “es una buena antología, pero con algunas imprecisiones”, porque incluyeron poetas que comenzaron a publicar en los setenta, como es el caso de Nicasio Urbina.

También hay otros poetas como el mismo Lovo, y Santiago Molina, que corresponden al setenta. Aparte de este señalamiento agradece lo hayan incluido en este grupo que Erick Aguirre —otros de los antologados—, ha llamado una “generación traslapada”, de los setenta y ochenta, señaló. 

Gloria Gabuardí, autora del poemario en Defensa del amor , dijo que se siente agradecida aparecer en la selección, y que desconocía que había tantos poetas que habían escrito en estos años, una parte de ellos todavía no incluidos, y espera que en un futura edición esta sea ampliada, para que se les conozca a todos.

Entre estos poetas, que publicaron en los ochenta, y que no figuran en la presente selección, están Félix Navarrete (1964). Emilio Zambrana (1963) quien ha publicado Crepúsculo y precipicio (2008); Linda Wong Valle (1958), publicado los poemarios Del alma al tálamo (1979), Temblor (1991), entre otros.  En la revista Dariana aparece el Alejandro Bravo, Granada 1953, con su libro de poemas, Tambor con luna, 1981.

Cultura arte Poesía archivo

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COMENTARIOS

  1. Efraín Osejo M.
    Hace 12 años

    un gran esfuerzo,pero hay mil poetas más; sueltos, ariscos, indómitos,alérgicos al elogio y al equívoco calificativo conforme al gusto repugnante del crítico; cuídense de esos mil poetas sueltos importantes por no ser importantes

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