Javier Poveda
Tener los ánimos por el suelo no significa tener depresión, aclara la psicóloga Martha Velázquez.
“Son dos cosas completamente diferentes y las personas comúnmente tienden a confundirlas. Por ejemplo, una noticia puede ponernos triste y nos sentimos deprimidos, pero es pasajero. La depresión es algo más serio e implica una serie de factores psicológicos que van afectando la salud completa del individuo y que requiere tratamiento”.
La psicóloga clínica Ledia Gutiérrez considera a la depresión como una cadena que va afectando a otras áreas, por ejemplo, los hábitos alimenticios.
Según la experta, muchos desórdenes alimenticios como la bulimia y la anorexia tienen un trasfondo depresivo.
Asimismo señaló que la depresión hace que las personas no duerman, por lo tanto afecta el sistema nervioso.
Por su parte el médico general Jorge Antonio Mendieta manifestó que aunque en el sistema público de salud no existen áreas específicas para tratar enfermedades relacionadas con el estado de ánimo, estrés o depresiones, reconoció las implicaciones médicas de estos padecimientos.
“Este trastorno de frustración incluso puede provocar problemas mentales, pero el mayor problema son las actitudes suicidas. La irritabilidad, el aislamiento y drogadicción son algunos de los síntomas que pueden indicar depresión.
El médico dijo que la persona depresiva pierde el apetito, lo que a largo plazo se convierte en gastritis o úlceras estomacales.
Generalmente esta persona no entiende por lo que está pasando y se automedica, toma drogas que se venden bajo prescripción médica y se van matando lentamente.
Los especialistas recomiendan la búsqueda de atención antes de lamentar un hecho trágico y acompañar a la persona en todo el proceso.
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