Debido a lo grave de su enfermedad que le están tratando en Cuba, Hugo Chávez podría no estar capacitado para tomar posesión de la Presidencia de Venezuela el 10 de enero, como manda la Constitución venezolana. Y ante tal incertidumbre, la alta dirigencia chavista está maquinando cómo eludir ese mandato constitucional expreso.
La Constitución de Venezuela es muy clara al respecto de la toma de posesión presidencial. Dice textualmente en su Artículo 231, que “el candidato elegido o candidata elegida tomará posesión del cargo de Presidente o Presidenta de la República el 10 de enero del primer año de su período constitucional, mediante juramento ante la Asamblea Nacional. Si por cualquier motivo sobrevenido el Presidente o Presidenta de la República no pudiese tomar posesión ante la Asamblea Nacional, lo hará ante el Tribunal Supremo de Justicia”.
Sin embargo, el militar chavista que preside la Asamblea Nacional de Venezuela, Diosdado Cabello, ante las informaciones de que Chávez sigue muy grave en Cuba y posiblemente no podría tomar posesión para el nuevo mandato presidencial en la fecha señalada en forma categórica por la Constitución, expresó la semana pasada la descabellada idea de que: “No se puede someter la decisión de un pueblo a un día, por más que lo diga la Constitución”. Y sentenció el dirigente chavista que “hay que interpretar las leyes positivamente, no se puede anteponer la rigidez de una fecha a la voluntad popular”.
Según el militar presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, si la mayoría del pueblo reeligió como presidente de la República a Hugo Chávez esa decisión está por encima de lo que diga cualquier ley venezolana, incluyendo la norma suprema que es la Constitución.
Pero no es de esa manera militarista y totalitaria que funcionan los asuntos de los poderes públicos, ni siquiera en Venezuela que es un país gobernado de manera autoritaria por un caudillo militar. La misma ley constitucional venezolana, que fue redactada y aprobada de acuerdo con las conveniencias de Hugo Chávez, establece claramente en su Artículo 7: “La Constitución es la norma suprema y el fundamento del ordenamiento jurídico. Todas las personas y los órganos que ejercen el Poder Público están sujetos a esta Constitución”.
No es posible saber si lo que ha planteado públicamente Diosdado Cabello fue sugerido por el mismo Hugo Chávez, de quien se dice que a pesar de su gravedad permanece consciente y al tanto de los asuntos del poder público venezolano. Pero, de cualquier manera, hacer lo que dice Cabello significaría propinar un golpe de Estado y el régimen chavista perdería la legitimidad que mucho ha cuidado Chávez, a pesar de su compulsión dictatorial.
A Chávez se le ha acusado de ventajista, manipulador, agresivo, caudillista y autoritario, mas no de ilegítimo, como Daniel Ortega. Pero caería inevitablemente en la ilegitimidad, si se pospusiera la toma de posesión para otra fecha que no sea el 10 de enero, lo que provocaría una crisis política de graves e imprevisibles consecuencias.
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