Tiene 10 años, un hermano de 7, otros de 11 y 12 años. Todos salen a “regalar” flores de palma para ganar dinero. Ella y su hermano menor estudian, pero los mayores han desertado de la escuela. Desde el 2009 para ellos el Parque de la Niñez Feliz es su plaza laboral. “En los semáforos hay otros niños, es más peligrosa la calle, por eso venimos aquí con mi mamá”, comenta “Lucy” la niña de 10 años que por su baja estatura y delgadez parece de 7. Ellos son algunos de los 25 mil niños y niñas en el país que están en las calles en situación de riesgo, según datos oficiales publicados por el Ministerio de la Familia.
La propaganda oficial del 2008 situó al Programa Amor como uno de los proyectos sociales emblemáticos del Gobierno de Daniel Ortega, con la meta ambiciosa que para el 2011 no habrían niños en las calles, todos tendrían acceso a educación y condiciones dignas. Sin embargo la imagen de “Lucy” mendigando monedas en este parque es una de las fotografías que se multiplican en calles, semáforos y avenidas de la capital.
39,844,644 córdobas fue la partida asignada a ese mismo rubro en el 2012, de acuerdo con el presupuesto aprobado al Ministerio de la Familia.
5,111,438 córdobas se prevé asignar a la Atención para la restitución de los derechos de los niños y niñas el próximo año.
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Para asistirlos, la institución dispuso en 2008 de cien trabajadores sociales que los sacarían de las calles para integrarlos al sistema educativo. Sin embargo, la cantidad de niños fuera de las escuelas ronda los 200 mil, según el Ministerio de Educación, cifra que también incluye a los niños en riesgo que permanecen trabajando o pidiendo en las calles. Así como “Juan”, de doce años, que solo aprobó el segundo grado de primaria y desertó de la escuela para trabajar junto a su madre vendiendo comida en la calle.
El Programa Amor es una de las iniciativas que impulsa la primera dama Rosario Murillo, con el fin de “sacar a todos los niños de las calles”, según publicó el oficialista El 19, en octubre del 2008. Pero hace dos años este programa estuvo estancado por la falta de recursos económicos, de acuerdo con los presupuestos 2009 y 2010.
En 2010 LA PRENSA publicó las notificaciones oficiales que las autoridades de Mifamilia enviaron a los albergues para informarles la suspensión de la subvenciones del Estado hacia estos centros encargados de rescatar a niños, niñas y adolescentes de las calles.
SIN RESULTADOS NI CONDICIONES
La meta más ambiciosa, según María Jesús Gómez, secretaria ejecutiva de la coordinadora de la Niñez (Codeni), es que para el 2011, el gobierno pretendía que “ningún niño quedara en las calles, todos habrán recobrado su derecho a estudiar, jugar y crecer en condiciones dignas”, tal y como se establece en el documento oficial del Programa Amor.
Después de cuatro años de haberse iniciado el Programa Amor, los logros específicos que ha tenido se desconocen.
Escuetamente, Marcia Ramírez, ministra de Mifamilia, dijo a un medio oficialista que “llevamos más de 20 mil registrados, con nombres y apellidos, con su seguimiento escolar; sabemos cuántos aprueban el grado, cuántos van mal, y se les pone reforzamiento”.
Lo que Ramírez no detalló es que si estos niños y niñas corresponden a los que estaban en situación de riesgo en las calles y fueron incluidos en las aulas de clases, o forman parte de los 200 mil niños
María Jesús Gómez dijo que el cumplimiento del Programa Amor está limitado a las condiciones del país, pues “el hecho de que el país tenga elevados niveles de pobreza extrema, falta de empleos y acceso a la educación son condiciones que limitan (el desarrollo de cualquier plan)”.
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