Entrevista a Eduardo Montealegre
Tania Sirias
Este próximo domingo, más de tres millones de nicaragüenses elegirán a 33,196 candidatos entre alcaldes, vicealcaldes y concejales en 153 municipios del país. En Managua, la principal plaza electoral, el ambiente electoral está bastante calmo, previo a los comicios.
A diferencia de otras campañas electorales, los ciudadanos no fueron invadidos con propaganda electoral, no hay mantas ni papeletas, mucho menos grandes rótulos en las avenidas, la única figura que prevalece es la del presidente inconstitucional Daniel Ortega.
Tampoco hay publicidad de parte del Consejo Supremo Electoral (CSE) haciendo el llamado para que la población acuda a las urnas este 4 de noviembre. Organismos de la sociedad civil y la Iglesia católica piden un voto a conciencia a los ciudadanos.
Todo esto tiene su explicación, dice el coordinador del PLI, Eduardo Montealegre, entre las que mencionó la falta de recursos y la total desconfianza en el sistema electoral.
¿Cómo observa el proceso electoral?
Lo que he podido observar es que hay más interés en la elección de lo que aparenta haber, ya que una cosa es Managua con respecto al resto del país, obviamente no es lo mismo el Pacífico versus la zona Norte, el conocido corredor de la Contra. La gente está haciendo campaña con sus propios recursos y por eso está muy interesada en defender su voto.
Dicen que no hay entusiasmo porque no ven los recursos que se han visto en otras campañas, porque no se ven las camisetas, la cantidad de anuncios, pero sí hay entusiasmo por estas elecciones.
Hay que reconocer el poco apoyo de los que tradicionalmente financiaban las campañas, pero al final esto ha sido bueno, ya que ha habido una sustitución por los recursos y esfuerzos locales.
“Lo que están diciendo a la población es que voten, pero que lo hagan a conciencia, que escojan al mejor candidato, que no voten por los del partido que solo dan y regalan sino que analicen al que tiene mejores propuestas y puedo asegurar que las mejores propuestas son las de nuestros candidatos”, dijo Montealegre.
Agregó que también coincide con la Iglesia católica en el hecho de que los políticos no han logrado conocer el sentir de la población.
“En el caso de los candidatos del PLI —dijo Montealegre— fueron escogidos por la misma población en asambleas municipales, pero también son en su mayoría jóvenes, mujeres”, esto con el fin de renovar liderazgos en estas estructuras partidarias.
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También he visto debilidad de parte del Frente Sandinista, en el sentido que hay mucha gente descontenta por el dedazo, por la reelección, e inclusive en algunos lados van a votar por nuestros candidatos. Por último, el PLC (Partido Liberal Constitucionalista) no suena, está muy desaparecido y la gran mayoría de sus bases está apoyando a nuestros candidatos.
¿Sin embargo la sociedad civil no ha llamado al voto?
No quiero entrar en conflicto con la sociedad civil sobre el daño que hace al país al no llamar a votar. Además se generaliza cuando se habla de sociedad civil, porque todos somos sociedad civil y no todos piensan a como los que salen hablando en los medios. No votar es hacerle el juego al Frente Sandinista, porque el único ganador si no votamos es el orteguismo. Además el mérito no pertenece a las personas que te critican sino a aquellos, que a pesar de los riesgos y de los fracasos, hacen cosas y trabajan.
¿Cuántas alcaldías están apostando ganar?
Eso va a depender de que si la población le hace caso a esos líderes de la sociedad civil, a esos partidos que a pesar de estar participando incluso con nosotros, los líderes llaman a no participar. Si la gente sale a votar, aquí va a haber sorpresa, en cambio si no lo hacen ya sabemos quién va a ser el ganador. Nosotros estamos apostando al patriotismo de la población, pues decimos que la única forma de cambiar las cosas es votando en estas elecciones.
Usted reconoce que hay lugares donde tienen más apoyo de la población, ¿en Managua han constatado esa apatía en la población?
Yo estoy en desacuerdo con eso y no coincido con el titular de LA PRENSA, ya que había más de 200 vehículos (en la caravana de cierre de campaña electoral), también había entusiasmo de la población con los candidatos. Lo que no hay son recursos y obviamente Managua es más visible y es carísimo. Lo que se ha invertido en esta campaña es un “cincuentavo” de lo que nosotros invertimos en la campaña municipal de 2008.
¿A qué se debe el poco apoyo?
No es porque no nos unimos como en 2008 y nos robaron los mismos con los que nos unimos. Creo más bien porque en las elecciones municipales por lo general no apoyan tanto. También influye el discurso de algunos que dicen que para golpear a Ortega se le deben entregar todas la alcaldías y digo esto porque si no participamos, estamos entregando al Frente Sandinista estas comunas.
Hay quienes señalan que en nuestro país ya no hay oposición, ¿qué opina de esto?
Si llamamos oposición al Apre (Alianza por la República), la ALN (Alianza Liberal Nicaragüense), Alternativa por el Cambio, al Partido Conservador y al mismo PLC, obviamente no hay oposición. En cambio el PLI sí es oposición.
¿Consideran que puede haber fraude en estas elecciones municipales y les roben alcaldías?
No me cabe duda de eso. Debemos tomar en cuenta que el Frente Sandinista está preocupado por todas las acciones que han venido tomando en las últimas semanas, ya que saben que su gente está apoyando a nuestros candidatos porque tienen mayor aceptación, además porque están en contra de la reelección. Cuando eso es así, las tentaciones de abusar del poder florecen, sin embargo la población en los municipios está diciendo que no van a permitir que les vuelvan a irrespetar su voto.
Sin embargo no llevan fiscales suplentes en Managua, ¿cómo piensan defender ese voto?
Es totalmente falso, lo que pasa es que por un cambio en el Consejo Supremo Electoral el fiscal suplente no juega ningún papel, ya que no van a permitir que nadie custodie las boletas, porque será la Policía y el Ejército, por lo tanto no había necesidad de tener fiscales suplentes. Nosotros tenemos fiscales propietarios y miembros en el ciento por ciento de las mesas.
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