Lucía Navas
Una de las principales movidas que hace el Gobierno en la reforma presupuestaria es “guardar” 602 millones de córdobas en las reservas internacionales del Banco Central de Nicaragua (BCN), para disponerlo como fondos de emergencia.
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El ministro de Hacienda y Crédito Público, Iván Acosta, dice que se trata de una medida “prudente” el colocar esos recursos que estarán en el BCN pero a “disponibilidad del Gobierno” para utilizarse en alguna emergencia que tenga el país.
“Fundamentalmente hablamos de que estamos en los meses más lluviosos y ya tuvo un impacto en 2011 en Estelí y la capital (daños en infraestructura) y por ello igual queremos estar listos a cualquier emergencia de este tipo”, dijo.
PAGOS A SUBSIDIOS
La recaudación creció veinte por ciento en el primer semestre del año, por lo cual se incorporan 3,253.3 millones de córdobas más al Presupuesto. Hacienda asegura que el sesenta por ciento se destina al gasto social e inversión de infraestructura.
Se destinan 900 millones de córdobas a cubrir los incrementos por la tarifa de energía eléctrica a fin de mantener los subsidios a los consumidores de menos de 150 kilovatios-hora mes.
Igualmente el subsidio de agua y teléfono a las personas de la tercera edad y una partida a Enacal para pagar los gastos de energía para el bombeo del agua potable. 52 millones de córdobas se dirigen a cubrir los aumentos por el costo del combustible al transporte público de Managua y Ciudad Sandino que permite mantener “congelada” la tarifa a los usuarios.
Acosta negó que haya un pago a Albanisa por el crédito del subsidio eléctrico general. “La deuda que ha contraído el Estado, como la de Enacal, es con Disnorte-Dissur, es deuda de la tarifa eléctrica, (y) los otros subsidios a los usuarios que son los establecidos por la Ley”, asegura.
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