La mayoría de los españoles se oponen a los ajustes que impulsa su gobierno. LA PRENSA/AP

España: entre el BCE y los sindicatos

El primer ministro español Mariano Rajoy corre el riesgo de irritar a las autoridades europeas que necesita estén de su lado al extender los subsidios de desempleo para evitar tensiones sociales.

Bloomberg News

El primer ministro español Mariano Rajoy corre el riesgo de irritar a las autoridades europeas que necesita estén de su lado al extender los subsidios de desempleo para evitar tensiones sociales.

Rajoy dijo el martes que su gobierno seguirá haciendo pagos a quienes llevan mucho tiempo sin empleo y extendió seis meses un beneficio que estableció su predecesor socialista hace tres años y debía expirar ayer. Rajoy, quien reiteró que consideraría pedir ayuda a Europa para reducir los rendimientos de los bonos a diez años, que rondan el siete por ciento, no dijo cómo se pagaría la medida, que calificó de “justa”.

El primer ministro trata de evitar protestas por parte del mayor ejército de desempleados de Europa conforme declina su popularidad. El plan de aumentar el gasto dos semanas después de que el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, ofreciera volver a intervenir en los mercados de bonos amenaza con afectar su mejor vía de reducir los costos crediticios respecto de niveles cercanos a los que llevaron a Grecia, Portugal y España a solicitar rescates.

“Va a provocar una respuesta indignada y hará que el BCE se muestre aún menos dispuesto a brindar apoyo”, dijo Stuart Thomson, un administrador de fondos de Ignis Asset Management en Glasgow, que estima que España buscará fondos externos para fin de año. “¿Para qué contaminar las negociaciones con resistencias y decisiones que irritarán a los europeos del norte?”, resaltó.

CONDICIONES ESTRICTAS

Los rendimientos de los bonos españoles han caído 42 puntos básicos desde el 2 de agosto, cuando Draghi dijo que el BCE estaba dispuesto a comprar bonos soberanos para reducir los rendimientos si los países solicitaban un respaldo similar al fondo de rescate de Europa y aceptaban condiciones estrictas. Rajoy dijo al día siguiente que consideraría recurrir al mecanismo si conviniera a los intereses de los españoles. El martes reiteró esas declaraciones.

Las autoridades del BCE han criticado que anteriores intentos del banco central de reducir los costos crediticios hayan llevado a los políticos a flexibilizar el compromiso de instrumentar recortes presupuestarios y medidas de reorganización de sus economías. El BCE compró bonos españoles e italianos durante un breve período el año pasado.

“No hemos olvidado lo que pasó en agosto del año pasado: compramos bonos italianos e inmediatamente después el gobierno italiano renegó de sus compromisos”, dijo Luc Coene, un miembro del Consejo Gobernante del BCE, en una entrevista de De Tijd y L’Echo del 11 de agosto. “La conclusión es clara: cuando se elimina la presión del mercado, se elimina también la presión que lleva a los políticos a actuar”.

En el marco de la extensión que anunció Mariano Rajoy, los españoles que llevan dos años cobrando subsidios por desempleo seguirán recibiendo 400 euros (492 dólares) por mes. El gobierno no ha proporcionado estimaciones del costo de la extensión del programa, que fue de 642 millones de euros durante seis meses al momento de su creación, en 2009, cuando el índice de desempleo era de 18 por ciento. Actualmente el desempleo es del 24.8 por ciento.

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