Luis Sánchez Sancho

Las hazañas de Milón de Crotona

Poseidón, a quien los romanos llamaban Neptuno, era en la mitología griega uno de los doce dioses del Olimpo. Zeus era el dios supremo del cielo y la tierra, Hades del mundo de ultratumba y Poseidón el dios de los mares.

Ahora, a Michael Phelps le dicen el Poseidón de Estados Unidos, porque es el nadador más grande del mundo y el atleta que ha conquistado la mayor cantidad de medallas olímpicas. Phelps ganó cuatro medallas en las Olimpiadas de Londres que concluyen este domingo, tres de oro y una de plata, sumando 22 medallas olímpicas en total de las cuales 18 son doradas, 2 de plata y 2 de bronce. No hay otro atleta en toda la historia de los juegos olímpicos que haya acumulado tal cantidad de preseas.

En la antigüedad, cuando los campeones olímpicos no eran premiados con medallas sino con coronas de olivo, el atleta más coronado fue Milón de Crotona, campeón de lucha libre.

Milón participó por primera vez en la edición número 60 de los juegos olímpicos, cuando todavía era un niño y fue el vencedor en la lucha libre de categoría infantil. Después participó en los juegos olímpicos de adultos, desde los 62 hasta los 66 y en todos se ciñó la corona de olivo. Milón ganó también siete veces los Juegos Píticos, los cuales se celebraban en la ciudad de Delfos en recuerdo del triunfo de Apolo sobre la serpiente Pitón.

Milón de Crotona es un personaje histórico pero sus hazañas lo convirtieron en una leyenda.

Además, Milón no solo era un atleta de extraordinarias cualidades físicas, sino también de mucha afición intelectual. Siguió las enseñanzas de Pitágoras, quien era filósofo, matemático, músico y místico religioso, a quien se atribuye la creación de la doctrina de la inmortalidad del alma y de su transmigración a otras personas.

También fue militar y comandó el ejército de Crotona cuando la guerra contra los sibaritas (los habitantes de la legendaria ciudad de Sibaris), a principios del siglo VI antes de Cristo. Se dice que Milón comandó su ejército vestido como Hércules: con una piel de león sobre los hombros, un enorme mazo en la mano y luciendo en la cabeza sus coronas olímpicas.

Según la leyenda, antes de participar en las competencias Milón se entrenaba alzando un ternero entre sus brazos, todos los días, hasta que el becerro se convertía en vaca y entonces la sacrificaba durante los juegos olímpicos. También se entrenaba arrancando un árbol desde sus raíces o doblando monedas de bronce con sus dedos. Cuando ganó su sexta corona le fue erigida una estatua de piedra que él levantó y sostuvo en el aire.

Milón tuvo un final trágico y triste. Según la leyenda, un día que paseaba por un bosque vio un árbol que había sido rajado por unos leñadores que pusieron una cuña de piedra en la hendidura. Milón quiso partir el árbol con sus manos, para lo cual quitó la cuña de la hendidura, pero las dos partes del árbol se unieron bruscamente y le prensaron la mano. A pesar de todos los esfuerzos que hizo Milón y de su fuerza descomunal, no logró zafarse del árbol y durante la noche no pudo defenderse de los lobos, que lo atacaron, lo mataron y lo devoraron.

Milón fue el atleta que obtuvo más premios en los Juegos Olímpicos de la antigüedad. Pero no solo era un atleta de extraordinarias cualidades físicas, sino también de mucha afición intelectual. Siguió las enseñanzas de Pitágoras, quien era filósofo, matemático, músico y místico religioso, a quien se atribuye la creación de la doctrina de la inmortalidad del alma y de su transmigración a otras personas.

COMENTARIOS

  1. Jaime Pasquier Romero
    Hace 14 años

    Y que hubo de la concepción Pitagórica de las matemáticas como origen de todas las cosas, diferente de la materia física: agua en Tales, aire en Anaxímenes o fuego en Heráclito?

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