Ramón H. Potosme
Durante 24 días, 11 jóvenes sostuvieron huelga de hambre en demanda porque se cambien a los magistrados del Consejo Supremo Electoral, quienes usurpan los cargos violando la Constitución. Además demandan un proceso de cedulación transparente que garantice la participación de todos los ciudadanos en los próximos comicios municipales.
La exguerrillera Dora María Téllez señaló que la propuesta de los jóvenes es correcta, pero falta de otros sectores la acción movilizadora. Ella sostuvo una huelga de hambre durante 13 días en el 2008, cuando el CSE canceló la personalidad jurídica al Movimiento Renovador Sandinista.
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Los jóvenes pertenecientes al Frente Amplio Opositor (FAO), el Movimiento Pueblo Unido y Juventud Patriótica, terminaron la huelga para replantear su lucha, porque según ellos, están claros que al gobierno del inconstitucional presidente Daniel Ortega no le importa si uno de ellos muriera.
Kaled Toruño, uno de los huelguistas, llamó a todas las organizaciones y partidos que se dicen opositores a que movilicen a sus bases para presionar por cambios verdaderos en el poder electoral. Señaló que hay mucho fanatismo y falta educación para conocer con claridad los problemas de Nicaragua. Criticó que los partidos movilizan simpatizantes y están activos únicamente en tiempos de elecciones, mientras en otros periodos se olvidan de la gente.

“Eduardo Montealegre y la Bancada Democrática, ellos habían dicho que se iban a presentar en los territorios y es la fecha y nosotros los estamos esperando. Lo que hay en Nicaragua y lo hemos compartido con muchos ciudadanos es que hay mucho fanatismo, y eso hace que las cosas estén como están”, dijo Toruño.
Por su lado, Pedro José Montoya, uno de los tres últimos que finalizaron la huelga de hambre el sábado, dijo que los resultados han sido satisfactorios, porque mucha gente les ha dicho que continúen en la lucha.
Según Montoya, tras la huelga hay más conciencia de que se tienen que hacer cambios, y hay gente que se ha quitado el miedo a expresarse y decir que Roberto Rivas, presidente de facto del CSE, se retire.
Rony Padilla, uno de los 15 miembros que se mantienen en pequeñas champas de plástico o casas de campaña frente al CSE, dijo que replantearán la lucha ya sea que vengan otros a relevar la huelga de hambre o coordinar actividades con gente en otros departamentos.
Para Padilla, los partidos políticos opositores deberían estar a la vanguardia, pero no lo han hecho. Por ello llamó a desprenderse de sus intereses políticos y actuar.
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