Wilder Pérez R.
Normalmente a la comida se le pone salsa. Pero esta vez es diferente, la salsa estaba antes que la comida, porque un grupo de bailarines donará comida para niños pobres.
La iniciativa se llama Vacaciones sin hambre, y consiste en darle una canasta básica a niños de primaria del Hogar Zacarías Guerra, para que coman en estos días.
“Mi hermano y yo estuvimos en el Hogar, no sufrimos hambre, pero sabemos la situación de estos niños cuando un profesor nos dijo que algunos no querían irse de vacaciones porque no tenían qué comer en sus casas, nos conmovió, por eso hicimos este esfuerzo”, comentó Saint Duarte, miembro del grupo de cinco profesores de la llamada “cultura salsera” que tomaron la iniciativa.
Inicialmente solo nueve niños serían los beneficiados, porque Vacaciones sin hambre no es un proyecto constituido y por lo tanto no tiene financiamiento.
Sin embargo, el domingo entregarán canastas a 42 niños originarios de distintos departamentos, producto del entusiasmo con que unos estudiantes del ritmo salsa cubana tomaron la iniciativa.
Ver en la versión impresa las páginas: 5 A