ASUNCIÓN/AFP
Paraguay anunció ayer el retiro de su embajador en Venezuela, Augusto Ocampos Caballero, y declaró “persona no grata” al embajador de Caracas en el país, José Javier Arrúe de Pablo, “ante las graves evidencias de intervención” del canciller Nicolás Maduro en la crisis por la destitución del presidente Fernando Lugo, informó la Cancillería en un comunicado.
Para el chavismo, “es una muestra más de que el gobierno de (Federico) Franco es un gobierno dictatorial, antipopular que, sencillamente, está en contra del Alba”, indicó el diputado oficialista Carlos Sierra.
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Agrega que Arrúe De Pablo no está en Paraguay, por lo que resulta innecesario fijar un plazo para que abandone el país y precisa que “la medida dispuesta tiene efecto inmediato”.
La justicia de Paraguay anunció el lunes el inicio de una investigación sobre una supuesta intromisión de Maduro, quien, según las denuncias de la ministra de Defensa, María Liz García de Arnold, habría arengado a los comandantes militares paraguayos para evitar la destitución de Lugo en un juicio político en el Congreso. La pesquisa incluye al embajador de Ecuador, Julio Prado.
La presencia de Maduro y Prado en el Palacio de Gobierno junto con los comandantes militares de las tres armas, pocos minutos antes de conocerse el veredicto del juicio político contra Lugo, el 22 de junio, fue registrada por un vídeo entregado el martes a los medios.
Según la ministra, los militares se negaron a firmar un escrito de lealtad al jefe de Estado. Por su parte, Maduro aseveró el jueves pasado que la acusación “no tiene asidero en la realidad”.
El movimiento Paraguay Resiste, que apoya a Lugo, afirmó que cualquier diplomático que visite en adelante el Palacio de Gobierno podría ser expuesto a través de las imágenes de las cámaras del lugar.
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