Matreros
El matrerismo se ha instalado como sinónimo de política en Nicaragua. Y no cabe duda que quienes dirigen al Frente Sandinista son redomados matreros. Vivos. En el sentido nicaragüense de esa palabra. De esos a quienes siempre les gusta jugar con los dados cargados a su favor. Que sienten que para ellos son todos los derechos, y para el resto solo las obligaciones. Que siempre están buscando cómo sacar provecho de toda cosa y darle vuelta a todo el mundo.
Timón y Pumba
Voy a poner algunos ejemplos. Hemos visto al Cosep sacar pecho por haber logrado abrir un canal de comunicación con el Gobierno. Casi socios pues. Hasta oficina pedían. Les hacen los mandados y dan la legitimidad que necesita, pero justifican que al menos consiguieron que les tomen en cuenta en la aprobación de aquellas leyes que tocan lo más sensible de la esencia empresarial: la bolsa. Y ahí van caminando, como Timón y Pumba, dando vueltas alrededor del Rey León, haciéndole la corte Socios porque los toman en cuenta en una que otra ley de ínfima categoría, hasta que llega “la importante” y ni los vuelven a ver.
Contrabando
Otro ejemplo de matrerismo en la misma Ley de Análisis Financiera (UAF). Es que la ley por sí sola tiene una motivación muy buena, es necesaria para ponerse a tono con flagelos mundiales como son el narcotráfico y el terrorismo. Pero ahí mismo le meten de contrabando un agregado que es como su coima: el derecho a espiar a quien quieran, tenga o no que ver con el narcotráfico o terrorismo. Y así, aunque la ley ha sido duramente criticada precisamente por eso, ellos la defienden solo por el otro lado: porque es una ley necesaria para combatir el terrorismo y el narcotráfico, como si nadie vio el aliño que se metieron bajo la camisa.
Consultas
No entiendo para qué hacen consultas en la Asamblea Nacional si al final van a votar, sin razonamiento alguno, tal como les hagan la seña. Tendría más sentido que las consultas se hicieran en El Carmen, con los que verdaderamente deciden, y dejar de estar perdiendo el tiempo en esos formalismos, reuniéndose con los aprieta-botones que se dicen diputados.
Votar sin elegir
Pero en ningún otro tema serán más matreros que en asuntos electorales. Ellos pueden permitir que haya partidos de oposición, que se haga propaganda, incluso contra ellos, que la gente vaya a votar, pero no están dispuestos a jugarse el poder en una elección. Sería demasiado que la gente vote y de remate quiera hasta elegir a alguien diferente a ellos. Es que si tuvieran la garantía de que la gente siempre votará por ellos, podrían, en su magnanimidad, permitir que se cuenten los votos honestamente, pero mientras exista la posibilidad de que las cuentas les salgan al revés, mejor tenerla asegurada con un Roberto Rivas y compinches en la dirección electoral, con todas las juntas ocupadas por sus activistas y con partidos de “oposición hechiza” por si se presentara la necesidad de jugar solos.
Degüelle
Lo extraño es que haya adversarios que acepten jugar así. Es que ni sentido tiene gastar tanto dinero. Ahórrense la plata y muestren ya los resultados. A esta oposición ya le han dado vuelta de esta forma en por lo menos dos o tres ocasiones. Siempre denuncia el fraude, y asegura que así no se puede competir, pero vienen las elecciones y ahí la vemos caminando al matadero, hasta orgullosa de ser la escogida para el degüelle. Zombies. Como si los hubiesen embrujados.
Prueba de fuego
He oído a algún dirigente opositor asegurar que estas elecciones ya no serán las mismas solo porque ellos, los que se dicen oposición genuina, tienen derechos legales en la estructura electoral por ser ahora la segunda fuerza. Y que por tener algunos funcionarios electorales ya no les podrán dar vuelta tan impunemente como se las han dado siempre. Pero ahí está la prueba: les dieron su cuota en los Consejos Electorales Departamentales, pero les quitaron cualquier función. Inútiles. Si de ahí no sacan una medida del son que les toca bailar, no solo son ilusos, sino cómplices del secuestro que sufre Nicaragua.
Twitter: Fabian_Med
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