Humberto Galo R.
El sistema de interconexión eléctrica en Centroamérica tiene más de 30 años de existencia y su mayor desventaja es la poca potencia de transmisión que puede efectuarse de un país a otro.
“Apenas es de 40 o 50 megavatios”, afirmó Emilio Rappaccioli, ministro de Energía y Minas de Nicaragua.
Víctor Hugo Ventura es el jefe de la unidad para la investigación en recursos naturales y energía de la Comisión Económica para América Latina (Cepal). Él explicó que desde el año 2008 se inició la construcción de una nueva línea de transmisión que permitirá interconectar los seis países del istmo con México.
Ventura afirmó que “esta línea regional alcanza los 230 mil voltios, y su estructura es capaz de mover hasta 300 megavatios de un país a otro”.
De acuerdo con Ventura, esta línea, prevista a iniciar operaciones el año entrante, brindará a los países de la región la posibilidad de ser más competitivos.
“Se incrementará la cobertura eléctrica, habría una baja en el precio de la electricidad que dicho sea de paso es una de las principales quejas del sector industrial y tercero en el tema de seguridad energética se podría evitar cualquier tipo de racionamiento en caso de que algunos de los países experimentara algún tipo de problema en materia de generación”, dijo el experto.
Ver en la versión impresa las páginas: 4 A