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Cuenta reto del milenio
¿Se acuerdan de la Cuenta Reto del Milenio? Era un programa de Estados Unidos de cuya ejecución, hasta el día de hoy, no he oído queja alguna. Ni de gobierno de izquierda ni de gobierno de derecha. Y si bien ese programa podía tener una intención política, se desarrolló sin tintes partidarios. Pedía sí que hubiesen en el país las condiciones básicas de gobernabilidad y transparencia para ejecutarse. Fue mucho pedir. El gobierno del presidente Ortega prefirió dejar perder 64 millones de dólares que mejorar las condiciones de transparencia en el conteo de los votos, algo que no debería necesitar que nadie se lo pida para hacerlo. Comenzaron las bravuconadas, que se vaya la ayuda injerencista, que Chávez va a dar eso y más Y si usted viaja hoy a través de la Carretera Vieja a León, que con ese programa estaba prevista a ser de cuatro carriles y de concreto hidraúlico, se dará cuenta en cada bache que caiga su carro lo mucho que perdemos por una clase política que ha decidido parasitar a costa nuestra.
Waiver
Traigo a colación la Cuenta Reto del Milenio porque ahora se está hablando de los waivers de Estados Unidos. Nuevamente las bravuconadas, y un gobierno, el mismo, que parece dispuesto a dejar que se pierdan millones de dólares que vendrían como préstamos o ayuda al desarrollo, porque no quiere dar señales de cambio en ese sistema mañoso que le permitiría mantenerse en el poder aunque sean minoría. Nuevamente se apuesta a Chávez como el gran proveedor, a pesar que ahí está la Carretera Vieja a León con todos sus hoyos, erigida como un monumento a las fanfarronadas y a la mediocridad que nos gobierna.
Soberanía
Es cierto, ninguna cooperación debe establecerse entregando soberanía. Lo que sucede es que hay grupos que tienen conceptos muy flexibles de soberanía. Yo no he oído, por ejemplo, a Obama diciendo quién debería ser el presidente de Nicaragua y sí se lo he oído a Hugo Chávez. En cambio, ya quisiéramos los nicaragüenses que Chávez condicionara su ayuda a la transparencia y a la democracia en Nicaragua. También he visto a los mismos que se quejan del uso de dinero de Estados Unidos en jugadas electorales, usar el dinero de Venezuela para sus propias campañas. El asunto es que Nicaragua no está para andar despreciando la ayuda que le viene de afuera, ya sea de Estados Unidos o de Venezuela.
Sombras negras
Antes de mostrarse tan “limosnero y con garrote”, el presidente Daniel Ortega debería considerar dos variables que podrían poner a Nicaragua en aprietos: una, que los buenos precios de los productos de exportación han comenzado a bajar y por lo tanto llegará menos dinero a Nicaragua; y dos, que la salud del presidente Chávez se presenta como una enorme sombra negra para el futuro de ese dinero, que tan alegremente ha gastado una familia, y un partido.
¡El canal, el canal!
Y como ya es tradicional, cuando se avecinan las crisis aparecen los vendedores de ilusiones. Nuevamente se activa la idea de construir un canal interoceánico en Nicaragua. Es el conejo que se saca el mago del sombrero cada cierto tiempo para distraer la atención del público. Desde hace más de cien años. Es un decir, “muchachos, cualquier día de estos me saco la lotería, no se preocupen ”
Promesas
“Firmar me harás, cumplir jamás ” Tan gastada está la frase que uno creería que ya nadie cae en ella. Es como la estafa del cambiolín. Extraña saber que a estas alturas haya todavía quienes caen en esa vieja y tonta trampa. Hay que ser muy ingenuo. Pero ahí están los exmilitares reclamando que otra vez no les cumplieron las promesas que les firmaron cuando reclamaron que no les habían cumplido las promesas anteriores. Y posiblemente regresen tranquilos a casa cuando nuevamente les vuelvan a firmar otras promesas. Que nos le cumplirán. Volverán a protestar. Les volverán a firmar y así, por los siglos de los siglos.
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