Carla Torres Solórzano
La vulnerabilidad de los nicaragüenses ante la pandemia del VIH, que ha causado la muerte de millones de personas en el mundo, aumenta.
En las zonas de alto riesgo de contraer esta enfermedad como burdeles, bares, pensiones, entre otros, solo un nueve por ciento ofrece preservativos para sus clientes, según un estudio de la Organización Panamericana de Mercadeo Social (Pasmo) y el programa de Prevención Combinada en VIH de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid).
En dicho estudio se evaluó la distribución de preservativos en las zonas de alto riesgo de VIH en Belice, Guatemala, El Salvador, Nicaragua, Costa Rica y Panamá.
Según Donald Moncada, director de programas de Pasmo, estas zonas constituyen un espacio geográfico donde se reúnen para trabajar o socializar hombres y mujeres trabajadoras sexuales.
De igual forma manifestó que en el país se han detectado 64 zonas de alto riesgo, sin embargo se tomó una muestra de 19 de ellas.
SIN DISCRIMINACIÓN
Pasmo también presentó los resultados de un estudio sobre estigma y discriminación en la región, que se realizó con representantes de tres instituciones sociales: la familia, la escuela y la iglesia.
Entre los principales hallazgos encontrados se pueden visualizar avances en términos de tolerancia hacia las poblaciones en más alto riesgo de adquirir VIH y en personas que ya lo adquirieron.
Recientemente, el Ministerio de Salud reportó siete mil casos en el país, no obstante existe un subregistro que puede triplicar la cifra.
“Hacemos una estimación de que Nicaragua ande en más de 20 mil casos de VIH-Sida”, dijo recientemente Arely Cano, presidente de Asociación de Personas que Conviven con el VIH (Asonvihsida).
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