Por Elba Parrales
La acumulación de grasa en la cintura, el vientre abultado y caderas anchas son normales después del parto. Muchas mujeres creen que no volverán a recuperar su figura y pueden entrar en un período de crisis, caracterizado por: ansiedad, depresión, baja autoestima, frustración porque su cuerpo no luce esbelto después del parto y por no sentirse físicamente atractivas.
La psicóloga Nidia Pasquier explica que el hecho de sentirse y verse fuera de forma puede ser perjudicial emocionalmente, pero que lo más importante es no desesperarse, puesto que estos cambios corporales son normales.
“Con una dieta balanceada, que no requiera dejar de comer, sino dosificar y combinar alimentos, reforzada con ejercicios físicos, en corto tiempo se sentirá mejor”, afirma la psicóloga, quien recomienda también amamantar al bebé, ya que la succión ocasiona contracciones en el útero y promueve a que el órgano vuelva a su tamaño normal y queme calorías.
La alimentación saludable se refiere a incluir alimentos naturales, evitar los procesados, preferir las fibras como la avena, pan integral, muchos vegetales sin almidón y frutas en su forma natural. De igual manera, ingerir poca grasa, como aceite o aguacate, leche o yogur, y carnes rojas. Evitar café y gaseosas y beber mucha agua.
Después del parto, la mujer debe tener la misma alimentación saludable y, sobre todo, “evitar la costumbre de comer tortilla con cuajada y exceder las bebidas de cereales como leche con pinolillo, o con pozol”.
La educadora de parto Gabriela Narváez recomienda empezar a hacer ejercicios lo más pronto posible después del parto. En el gimnasio podrá hacer varios ejercicios, pero también puedes hacer yoga prenatal y postnatal, ya que es muy beneficioso. “Si se practica antes del embarazo las posturas serán muy beneficiosas para el cuerpo y la mente porque ayudará en el momento de labor de parto. Si es postnatal, ayudará a bajar de peso”, afirma Narváez.
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