Un amigo lector que leyó el editorial de LA PRENSA del viernes 11 de mayo corriente (La lengua de Cicerón), en la cual se menciona a Fulvia Flacca, mujer de Marco Antonio, me pide que escriba sobre ella.
Según se dijo en el mencionado editorial de LA PRENSA, Cicerón, quien fuera asesinado por orden de Marco Antonio, después de muerto fue decapitado y su cabeza expuesta como trofeo en el Foro romano. Allí, Fulvia Flacca, quien odiaba irracionalmente a Cicerón, se quitó el alfiler que sujetaba sus cabellos y atravesó la lengua ya muerta y callada del insigne orador político.
Fulvia era Flacca por apellido, no porque su cuerpo fuese delgado sino porque pertenecía a la agrupación familiar de los Flacci, de la cual salieron cónsules y senadores y de esa manera ella se asoció a los altos círculos de poder.
Según los historiadores, Fulvia era una mujer extremadamente ambiciosa, no solo de dinero y riquezas materiales sino también de figuración social y poder político. Por eso ella misma escogió cuidadosamente sus uniones matrimoniales.
Cuando todavía era muy joven, Fulvia se casó con Publio Clodio, un inescrupuloso político que recurría con frecuencia a la violencia y formaba pandillas integradas con desclasados de la ciudad de Roma, para imponer sus condiciones y exigencias. Publio Clodio se hizo famoso porque en una ocasión se introdujo furtivamente en una celebración del culto a la diosa Bona Dea, en el cual solo podían participar mujeres y era dirigido por la esposa del emperador. El intruso fue descubierto, apresado y enjuiciado, pero mediante sobornos a los jueces logró que lo absolvieran y pusieran en libertad.
Publio Clodio murió asesinado por orden de Milón, uno de sus más acérrimos rivales políticos, quien también usaba pandillas de matones para imponerse sobre sus enemigos.
Al enviudar Fulvia se casó con Cayo Escribonio Curio, otro político corrupto y disoluto, muy famoso en Roma particularmente por las orgías en las que participaba con sus amigos, en las cuales él mismo hacía prácticas bisexuales. En el mismo grupo participaba Marco Antonio, quien era del público conocimiento que durante las orgías intercambiaba roles sexuales con Cayo Escribonio, para lo cual ambos personajes se vestían alternativamente de mujer. Era aquella una época de mucha decadencia en Roma.
Cayo Escribonio murió en la guerra contra los númidas, un pueblo del norte de África, enemigo de Roma. Después de que los soldados de Numidia mataron a Cayo Escribonio, le cortaron la cabeza y se la llevaron al rey Juba para que la exhibiera como prueba de su superioridad militar sobre Roma.
Al enviudar por segunda vez, Fulvia realizó el que sería su tercero y más exitoso matrimonio, pues se casó con Marco Antonio, poderoso político y general romano que fue miembro de un triunvirato que gobernó el imperio.
Pero por mayor conveniencia política Marco Antonio se divorció de Fulvia para casarse con Octavia Mínima, la hermana menor del emperador. Sin embargo Fulvia siguió amando a Marco Antonio, quien en Egipto se hizo amante de la reina Cleopatra, hasta que fue derrotado por Octavio César. Entonces Marco Antonio se quitó la vida con su propia espada y a continuación Cleopatra también se suicidó.
Fulvia organizó una rebelión contra el César y personalmente se puso al frente de las ocho legiones que logró organizar para tratar de tomar el poder. La ambiciosa y aguerrida mujer fue sitiada con su ejército en la ciudad de Perusia y obligada a rendirse por hambre. Pero no la mataron, sino que fue enviada al exilio a Grecia, donde murió a causa de una violenta enfermedad.
A Fulvia la llamaban Flacca no porque su cuerpo fuese delgado, sino porque pertenecía a la agrupación familiar de los Flacci, de la cual salieron cónsules y senadores y de esa manera ella se vinculó con los altos círculos de poder. Era extremadamente ambiciosa, no solo de dinero y riquezas materiales sino también de figuración social y poder político
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