Twitter: @Fabian_Med
Reses al matadero
¿Alguna vez ha visto cómo se llevan las reses al matadero? Se les mantiene en un corral, y ora por las buenas —con palabras y ¡arre, arre! cariñosos—, ora por las malas —con insultos y riatazos—, se les va empujando a la “manga”, una especie de embudo cuya punta es tan estrecha que solo puede pasar una res a la vez. Un pasillo de la muerte, al final del cual estará el carnicero cuchillo en mano esperando a los pobres animales que marchan ajenos a su suerte.
Locura
A Albert Einstein se le atribuye la siguiente definición de “locura”: “Hacer siempre lo mismo y esperar resultados distintos”. Quiero creer que es para desmentir las teorías del físico alemán que la llamada “oposición política nicaragüense” está repitiendo cada uno de los pasos que condujeron a los fraudes electorales anteriores, con el propósito de que esta vez resulte… ¿una lección libre? Se quejan de los árbitros, de las trampas, las zancadillas, de que ni siquiera se cuentan ya los votos, pero luego ahí los vemos, haciendo todo lo que les piden, marchando mansos al matadero con la esperanza de que al final de la manga no esté Roberto Rivas con el cuchillo filoso que les cortará la yugular. Ilusos.
Zancudos y carroñeros
La supuesta viveza del PLI de mantenerse obediente, dizque para no cederle el espacio a otros, no es más que el papel que para ellos concibió el Frente Sandinista en el guión electoral de este año. El paso por la manga. Todo está fríamente calculado. Si ahora mismo dijera el PLI que no quiere ser zancudo, y no irá a las elecciones porque no hay condiciones, ahí nomás le caería a ese papel el PLC, que está esperando recuperar el lugar del que fue desalojado y que, a como están las cosas, no le importaría que ni se cuenten los votos, porque ellos con unas dos o tres alcaldías que les den agarran aire para vivir. Más que una actitud zancuda sería una actitud carroñera.
Espada de Damocles
Pero supongamos que el PLC asume una posición digna, y dice que tampoco va a las elecciones con un Roberto Rivas al final de la Manga esperando para el destace. Ante esta eventualidad el guión del Frente Sandinista dice: “Armar nuestro propio PLI”. Si se acuerdan, en la Corte Suprema hay una litis que convenientemente nunca fue resuelta por los magistrados, precisamente para tenerla sobre el pescuezo del actual PLI como una especie de espada de Damocles. Así, si el PLI se pone rezongón en su camino al matadero, pues se lo entregan a cualquiera de esos parásitos políticos que felizmente le servirían de “segunda fuerza” al Frente Sandinista con cualquier “cariñito” que les den en pago.
Dignidad
Entonces, ¿qué queda? Caminar al matadero, para ganar tiempo, parecen decir los del PLI, con la esperanza que al final se desarme la trampa y puedan marchar a unas elecciones libres. Hacer lo mismo para tener resultados distintos. Pronto los veremos denunciando otra vez el fraude, agarrando las alcaldías que les dejaron, y preguntándole a Daniel Ortega qué tienen que hacer para ir a las próximas elecciones. No creo, la verdad, que eso sea lo único que queda. La principal debilidad del Frente Sandinista es su legitimidad. Y el peor escenario previsto en su guión es quedarse haciendo elecciones con sus ayudantes como rivales. Pero para dejarlo solo hace falta un poco de dignidad, y si algo ha estudiado bien el Frente Sandinista, es la escasez de dignidad que padece la llamada “oposición”.
Einstein
Pero bueno, a lo mejor es mi inexperiencia política lo que me hace ver así las cosas y estoy equivocado. A lo mejor el PLI nos puede demostrar que sí se puede hacer lo mismo y tener resultados diferentes, con lo cual estaría desacreditando la famosa frase de Einstein, y si ya le bota una, quien quiera que también encuentre el error que afana desde hace mucho a los científicos sobre la teoría de la relatividad y hacen de Albert Einstein un verdadero guiñapo. Esperemos pues quién tiene la razón. Hagan sus apuestas.
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