Por Josué Bravo
Corresponsal/Costa Rica
Los dimes y diretes entre funcionaros de gobierno de Costa Rica y Nicaragua por el conflicto originado por el dragado del río San Juan, siguen al “rojo vivo” luego que la mandataria Laura Chinchilla respondiera a las críticas de Edén Pastora, quien afirmó que la presidenta había realizado un “ecocidio” con la construcción de una carretera fronteriza de 160 kilómetros de extensión.
Chinchilla, al juramentar a un grupo de bomberos ambientales que intentarán mitigar los efectos por la construcción de la vía, respondió a lo que considera “agresión verbal de la que seguimos siendo nosotros objeto de parte de algunas personas que viven en el otro país”.
“Pero así como en su momento dijimos que los cobardes son aquellos que presumen ser valientes frente a los desarmados y frente a los débiles, hoy tengo que decirles que las ofensas dependiendo de la fuente que las origina, más bien resultan un halago para nosotros”, añadió la mandataria.
La televisión local reprodujo las declaraciones de Pastora dio aun canal de Nicaragua, donde dijo que a Costa Rica le molesta el desarrollo de Nicaragua y además, que a “doña Laura”, no le importa el daño que “nos haga, y eso nos da legitimidad a nosotros de hacer lo que queramos en nuestro territorio”.
“De manera que no tenemos que preocuparnos, que no debemos de rebajarnos a esos niveles, Costa Rica está por encima de ese tipo de insultos. El modelo de desarrollo costarricense es mundialmente reconocido por ser respetuoso del medio ambiente. Hay ciertos insultos que, dependiendo de quién vengan, más bien se convierten en halagos”, ripostó la mandataria.