Gisella Canales Ewest
Pese a la crisis que vive la Unión Europea, Nicaragua continúa en su esfuerzo por conquistar ese mercado. Y es que los empresarios nacionales han identificado que los productos que pretenden venderse a Europa, continúan con fuerte demanda.
Jan Bauer, oficial del programas de Desarrollo Económico Sostenible de la embajada del Reino de los Países Bajo, destacó que se espera conseguir un fortalecimiento de la capacidad de exportación a Europa.
Este programa también se ejecuta en Guatemala e iniciará próximamente en Honduras y El Salvador.
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Roberto Brenes, gerente general del Centro de Exportaciones e Inversiones (CEI), explicó que se está seleccionando empresas cuyos productos tengan potencial en el mercado europeo, para asesorarlos, especialmente ahora que el Acuerdo de Asociación (AdA) entre América Central y la Unión Europea (UE) está a las puertas de su entrada en vigencia. Hasta el momento hay 13 empresas seleccionadas.
Estas capacitaciones se realizarán como parte del programa Agro Food Export Coaching, que desarrolla el Centro de Promoción de Importación desde Países en Desarrollo (CBI), de la Embajada del Reino de los Países Bajos, en coordinación con CEI y la Asociación de Productores y Exportadores de Nicaragua.
Las empresas que serán capacitadas producen frutas, vegetales, raíces, tubérculos, café orgánico, miel orgánica, ajonjolí y cacao.
CRISIS NO FRENA
Erik Plaisier, gerente de programas de CBI para Latinoamérica, dijo que aunque la crisis que vive Europa es “un obstáculo”, “la gente sigue comiendo”, y los productos que Nicaragua busca exportar a ese mercado tienen gran demanda. “Se ve en las estadísticas que las exportaciones de los productos en que nos estamos enfocando están creciendo”, agregó.
Resaltó que el “coaching” o acompañamiento que se dará a las empresas permitirá eliminar “cuellos de botella” que enfrentan actualmente las empresas, tales como acceso a financiamiento, calidad del producto, inocuidad y trazabilidad.
“Ahora lo que quiere el consumidor europeo, y lo que quieren los importadores europeos, es saber exactamente de dónde viene cada producto”, destacó.
En este sentido, dijo Brenes, Nicaragua tiene ventaja, pues ya inició su programa de trazabilidad bovina.
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