Por Martha Vásquez
La usurpación de la propiedad privada de parte del Estado parece ser una pesadilla de nunca acabar, aseguró doña Yelba Carbajal, quien se mostró sorprendida porque nuevamente el movimiento de tierra y construcción de obras de parte de Albanisa, empresa ligada a la familia presidencial, está en su finca ubicada en Ciudad Sandino.
“Ya parece una política de Estado, pero no me vencerán. Yo me defiendo con la ley”, dijo Carbajal.
La propiedad, de 45 manzanas de tierra, es conocida como El Mango y El Algodón y fueron tomadas sin mediar documentos por el Estado en junio pasado, supuestamente para la construcción de una plaza donde se realizaría el cierre de campaña del partido Frente Sandinista.
Después de varias denuncias y procesos judiciales, la maquinaria de Albanisa suspendió los trabajos en noviembre del 2011, pero ahora los retomaron a sabiendas que la propiedad está en medio de un litigio entre privados, dijo la perjudicada.
“Están ejecutando obras, dicen que son casas de interés social”, dijo Edgar Largaespada, asesor legal de Carbajal.
Esta propiedad fue entregada en 1984 a la Cooperativa Agrícola Gabriel Cardenal, mediante título agrario, y fue inscrita en el Registro Público en julio de 1990 como finca 99744 Tomo 1675, Folio 265, Asiento 1 columna de inscripciones, sección de derechos reales.
Carbajal compró la propiedad con los derechos litigiosos en el 2004 mediante la escritura 89 ante la notaria María Narváez Pereira.
Actualmente están pendientes varias resoluciones en el Juzgado Primero Distrito Civil de Managua, Tribunal de Apelaciones y Sala Civil de la Corte Suprema de Justicia.
“Los funcionarios judiciales me han dicho: ¿Qué querés que hagamos, si es el Frente? Yo les digo: ¿Por qué van a tener miedo si es la justicia la que debe prevalecer?”, expresó Carbajal, quien se dedica a la inversión.
Ella se suma a la lista de casos donde el Estado ha tomado las tierras como propias y las invade con ayuda de la Procuraduría General de la República (PGR), como ocurrió con el caso de Inversiones Panica, S.A., con sus 17 manzanas ubicadas sobre la Carretera a Masaya, el de la familia Martínez con La Chureca, la familia García Toruño que después de ser desalojada con lujo de violencia de su finca, ubicada en carretera a León, fue obligada a venderle a Albanisa, entre otros. “Pido que se garantice el derecho a la propiedad a la seguridad jurídica, a como lo ha prometido el Gobierno”, recalcó Carbajal.
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